Naciones Unidas, 25 feb (EFE).- El Consejo de Seguridad de la ONU renovó este martes, por otro año, el régimen de sanciones a Yemen tras unas complejas negociaciones que terminaron con la abstención de Rusia y China.

La decisión, impulsada por el Reino Unido, salió adelante con 13 votos a favor y las abstenciones de Moscú y Pekín, y permitirá que los castigos, que expiraban este miércoles, continúen en vigor.

Las sanciones incluyen medidas financieras y prohibiciones de viaje contra figuras del conflicto, pero de la resolución aprobada dependía también el mandato del grupo de expertos que se encarga de vigilar esos castigos y otros como el embargo de armas en vigor.

Según un informe de esos expertos, los rebeldes hutíes han estado recibiendo armamento en violación de ese embargo, con equipos similares a algunos fabricados en Irán.

Incluir o no referencias a ese asunto se convirtió en el gran caballo de batalla en las negociaciones de la resolución.

Según fuentes diplomáticas, Rusia -que tiene poder de veto- se opuso durante el proceso a señalar a Irán en la resolución y consideraba que la propuesta inicial británica era excesivamente crítica con los rebeldes chíies.

Tras los cambios introducidos en el borrador en los últimos días, la delegación rusa terminó por abstenerse, permitiendo que el texto saliese adelante.

El conflicto en Yemen estalló a finales de 2014 cuando los rebeldes ocuparon Saná y otras zonas del país y expulsaron al presidente, Abdo Rabu Mansur Hadi, hoy exiliado en Arabia Saudí.

Arabia Saudí y sus aliados árabes intervienen militarmente en el conflicto desde marzo de 2015 para tratar de derrotar a los hutíes, apoyados por Irán, y restituir al dirigente exiliado.

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