Hospital Novant Health. Foto: Cortesía

Winston-Salem. – Los principales sistemas de salud de Carolina del Norte anunciaron que será obligatorio que todos sus empleados se vacunen contra el COVID-19.

“Hemos comenzado a comunicar a todos nuestros compañeros de equipo que deben estar completamente vacunados o tener una exención médica o religiosa aprobada”, dijo Julie Freischlag, CEO del Wake Forest Baptist Health, con sede en Winston-Salem.

Al hacer que la vacuna sea obligatoria, Wake Forest Baptist Health,  junto con otros sistemas de salud en la región, “están tomando medidas razonables para asegurarse de que nuestros compañeros de equipo, muchos de los cuales permanecen en primera línea, sigan interactuando directamente con las personas que tienen COVID”, señaló Freischlag.

Cone Health, con sede en Greensboro, indicó que la obligación de vacunarse empezará a partir del 30 de julio.

“En ese momento, los empleados de Cone Health tendrán hasta el 1 de octubre para cumplir con el requisito y deben presentar prueba de vacunación antes del 8 de octubre. Las exenciones religiosas o médicas aún se están finalizando”, dijeron desde el hospital en un comunicado.

Los empleados del Wake Forest Baptist Health tienen hasta el 31 de octubre para inocularse. 

También hospitales del Triángulo

El hospital de Duke Health y UNC Health han establecido el 21 de septiembre como fecha límite para que los trabajadores estén completamente vacunados. Además, los empleados deberán mostrar prueba de vacunación a sus supervisores. Cualquiera que busque una exención médica o religiosa para recibir la vacuna debe solicitarla antes del 7 de septiembre.

Atrium y Novant Health

Atrium Health, conocida previamente como Sistema de Salud Carolinas (CHS), cuenta con 70 mil empleados ubicados en Carolina del Norte, Carolina del Sur, Georgia y Alabama.

Por su parte, Novant Health, tiene 35 mil trabajadores localizados en Carolina del Norte, Carolina del Sur, Georgia y Virginia.

“Hemos comenzado a comunicar a todos nuestros compañeros de equipo (incluidos los trabajadores remotos, médicos, residentes médicos, profesores, becarios, aprendices, contratistas, estudiantes, estudiantes visitantes, miembros del personal médico, trabajadores temporales y personal voluntario) que deben estar completamente vacunados o tengan una exención médica o religiosa aprobada”, señaló Atrium, con sede en Charlotte, en un comunicado.

Novant, con oficina principal en Winston-Salem, consignó, también en un comunicado: “estamos orgullosos de estar entre los primeros en implementar este programa junto con otros sistemas de salud en la región que están de acuerdo en que un programa de vacunación obligatorio es lo mejor para la salud pública y es un paso necesario para garantizar la seguridad de nuestros pacientes, miembros del equipo y comunidades”.

Apoyan la propuesta

La Asociación de Salud de Carolina del Norte (NCHA), que tiene a 130 sistemas hospitalarios afiliados, respaldó la decisión de la vacunación obligatoria en los hospitales del estado.

“La vacunación de empleados de los sistemas de salud y los hospitales contra el COVID-19 es vital para cuidar de manera segura a los pacientes protegiéndolos de infecciones y para mitigar la propagación del virus dentro de las instalaciones de atención médica”, dijo la NCHA en un comunicado.

En la misma línea argumentó a favor de la medida el Dr. Christopher Ohl, del Wake Forest Baptist Health, que además destacó la importancia de vacunar a todos los empleados para “proteger de la escasez de trabajadores de la salud”, un problema que golpeó a los hospitales de Carolina del Norte durante el primer año de pandemia.

La secretaria de salud de Carolina del Norte, Mandy Cohen, también expresó su apoyo a los requisitos establecidos por los sistemas sanitarios. «Las vacunas son la vía para salir de la pandemia. No esperen para vacunarse», dijo.

Los no vacunados mueren

Muchos de los sistemas de salud de Carolina del Norte habían tenido como política que sus empleados se inocularan contra el COVID-19 voluntariamente, pero el incremento de hospitalizaciones de personas no vacunadas en sus centros médicos hizo que cambiaran de directriz. Este fue el caso de los hospitales de Atrium y Novant Health.

“Estamos orgullosos de estar entre los primeros en implementar este programa junto con otros sistemas de salud en la región que están de acuerdo en que un programa de vacunación obligatorio es lo mejor para la salud pública y es un paso necesario para garantizar la seguridad de nuestros pacientes, miembros del equipo y comunidades”, consignó la red de salud Novant Health, con oficina principal en Winston-Salem, a través de un comunicado. 

El secretario federal de salud, Xavier Becerra dijo recientemente durante una visita a Charlotte: “99  por ciento de los que están falleciendo por COVID-19 han sido individuos que no se vacunaron”.

Variante delta

El aumento de casos de la contagiosa variante delta, también fue un factor para exigir la vacunación al personal de los sistemas de salud.

«Justo cuando pensamos que las cosas estaban volviendo a una vida ‘normal’, la variante delta se ha convertido en la forma más común de COVID-19 en el país”, apuntó Atrium, con sede en Charlotte.

“Estas nuevas variantes están contribuyendo a un aumento del 200% de las hospitalizaciones y, entre nuestros pacientes, el 99% de los hospitalizados en las últimas semanas han sido los que no están vacunados”, dijo la dirigente del Wake Forest Baptist Health. “Esto ilustra además la eficacia de la vacuna”.

Oposición

En abril, legisladores en Raleigh introdujeron el proyecto de ley HB 558, que propone prohibir la vacunación obligatoria en el estado, pero la propuesta no ha avanzado en la Cámara de Representantes estatal.

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