Una meta es  todo aquello que quisiéramos alcanzar o que nos gustaría realiza a lo largo de la vida. Las metas pueden ser de todo tipo.  Algunas estarán relacionadas con el futuro profesional, otras con la vida amorosa o con las relaciones en general, otras serán de tipo espiritual, otras con las aspiraciones familiares, otras tendrán que ver con el desarrollo psicológico, otras con el placer y la diversión.

Las metas son fundamentales en la vida, ya que una vida sin objetivos suele resultar muy insatisfactoria.

¿Cómo realizar sus metas?

Concretar las metas no es difícil. Hay que organizarse y luego poner su voluntad y su entusiasmo para llevarlas a cabo. ¿Cómo hacerlo?
El primer paso consiste en determinar sus objetivos.  Para eso hay que empezar haciéndose esta pregunta. “¿qué me gustaría lograr a lo largo de mi vida?”
Las distintas respuestas a esta pregunta serán sus metas. Seguramente en su respuesta habrá pequeñas metas y grandes metas. No desprecie ninguna.
El siguiente paso es anotar sus metas. Pude dividirlas por temas, por ejemplo, metas personales, metas familiares, metas económicas, metas laborales, etc.
Luego es recomendable que divida las metas que pueden concretarse a corto plazo de las que necesitarán más tiempo.
Una vez que tiene sus metas definidas usted debe trazarse un plan. Un plan es el camino y los pasos necesarios para conseguir esas cosas que quiere.
Piense: “Muy bien, estas son mis metas, ¿qué debo hacer para concretarlas?”
Elabore un plan para cada una de sus metas.
Y por último, comience a trabajar con entusiasmo y confianza para su realización.

Los enemigos interiores
 
Los enemigos interiores son las características personales que  impiden alcanzar las metas. Veremos algunos de ellos:
La indiferencia: Si todo le da lo mismo, si no tiene metas propias, no llegará a ninguna parte.
La indecisión: Si no se decide a subir al tren, el tren se marchará y usted lo perderá. La indecisión hace perder muchas oportunidades. Es preferible subirse al tren equivocado, ya que siempre puede bajar en la siguiente estación,  que perderlo por no ser capaz de decidirse.
La duda: Debe desarrollar la confianza en usted mismo. Muchas veces se duda de todo, se duda de que se den las condiciones necesarias para lograr sus objetivos, de su suerte, duda de su capacidad, duda de los demás, del destino, del futuro, de las oportunidades. La duda es destructiva e impide accionar para conseguir las metas.
La preocupación: La preocupación excesiva también impide actuar. No deje que la preocupación lo acorrale.  Nada es una tragedia si usted  no quiere que lo sea.
La precaución excesiva: Si es demasiado cauto tendrá miedo de hacer muchas cosas. Para lograr lo que uno quiere hay que arriesgarse.

Aprender del fracaso
 
Si lleva mucho tiempo persiguiendo una meta sin alcanzarla es muy importante reflexionar para ver qué errores está cometiendo. ¿Qué está haciendo mal? ¿Realmente desea conseguir esa meta? ¿Esta intentándolo de la mejor manera posible? ¿Qué nuevas acciones podría realizar para conseguirlo?

¿Qué pasa cuando no sabe lo que quiere?
 
Para encontrar sus metas y descubrir qué es lo que desea hacer, es aconsejable:
 
•    Las metas deben ser suyas, no de los demás. No deje que los demás determinen lo que significa tener éxito. Para unos el éxito puede ser el dinero, para otros el tiempo libre y para otros tener una buena pareja o una buena vida familiar. Busque sus propias metas y confíe en su capacidad de realizarlas.
•    Sus metas deben significar algo para usted. Pregúntese: ¿qué es realmente importante para mí? ¿Qué es lo que de verdad deseo? ¿Qué estoy dispuesto a dar para hacer esto realidad?
•    Sea específico. Defina sus metas de modos realizables y específicos.
•    Busque metas flexibles, que le permitan tener en cuenta otras oportunidades que puedan surgir en su vida en el futuro. Sea permeable al cambio.
•    Sus metas deben producirle entusiasmo. Una meta debería ser algo que haga que se levante alegre por la mañana para trabajar en su proyecto. El entusiasmo es fundamental, es el combustible que le permitirá ponerse a trabajar con empeño en la realización de sus objetivos.
•    Sus metas han de estar en consonancia con sus valores y principios. Si hace algo que va en contra de ellos, seguramente no es una meta suya, sino de otros. Escuche su intuición.  Si se siente mal con un proyecto es posible que no sea algo que usted realmente quiere.
•    Dedique tiempo para pasarlo bien, relajarse, descansar. Su meta debe formar parte de su vida, pero no debe consumirlo. Convendría que sea algo que persigue con alegría, no como un deber que lo ahoga.
•    Haga que sus metas sean realistas. Es importante que piense en metas realizables y no en sueños imposibles.

Frase de la semana

“Se alcanza el éxito convirtiendo cada paso en una meta y cada meta en un paso.”
C. Cortéz

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