Montevideo, 17 jul (EFE).- Uruguay es uno de los países de Latinoamérica con un índice de suicidio más alto -con una tasa de mortalidad por suicidio de 19,64 por cada cien mil habitantes en 2017- informó hoy el Ministerio de Salud Pública (MSP) de Uruguay.

Así lo explicó a la prensa el encargado del Área Programática Salud Mental del MSP, Ariel Montalbán, quien destacó que «las cifras uruguayas son altas en relación con todo el mundo y en relación con América Latina».

En este sentido, el experto recalcó que según la Asociación Internacional de Prevención del Suicidio, el promedio de suicidios en 2017 está en 11,5 por cada cien mil habitantes.

No obstante, Montalbán dijo que una de las razones por la que el país austral presenta tasas tan altas es por «la fidelidad de la cifras», ya que Uruguay tiene «un registro muy fiel y muy certero de los intentos (de suicidio)».

Con respecto al 2016, la tasa de mortalidad ha disminuido un 0,6, por cada cien mil habitantes, lo que se traduce en 29 muertos menos, pues en el 2016 hubo 715 víctimas del suicidio y en el 2017 686.

También se desveló que el 19,39 % de las defunciones por suicidio son mujeres y el 80,61 % son hombres.

Asimismo, el grupo etario más afectado por este tipo de muerte son los mayores de 70 años.

«Las cifras muestran que (los suicidios) se mantienen estables en lo menos de 14 (años) y que parece haber una tendencia en aumento en los adolescentes menores de 19 años en los últimos años. Esto coincide con los datos que tenemos a nivel mundial», detalló Montalbán.

Otro de los datos que presentaron fue que el método más usado en 2017 fue ahorcamiento, con un 65,45 %; seguido por el disparo, con un 20,12 %, y el envenenamiento, con un 4,23 %.

El Ministerio optó por presentar estos datos durante el «Día Nacional de la Prevención del Suicidio», evento al que no solo acudió el ministro de dicha cartera, Jorge Basso, sino también la ministra de Educación y Cultura, María Julia Muñoz, y el ministro de Interior, Eduardo Bonomi.

En esta jornada también se hizo el lanzamiento oficial de una línea telefónica de prevención del suicidio, que lleva abierta desde abril.

«Es una línea del Estado, promovida por el MSP y que la va a gestionar la Administración de los Servicios de Salud del Estado (Asse) para todos los habitantes del país, las 24 horas del día los 365 días del año», explicó Montalbán.

Por último, durante la conferencia se destacó que el círculo familiar, laboral o de amistad de un posible suicida puede hacer mucho para prevenir.

«Hay que considerarlo como una cuestión cultural, estar atentos a todo, como en la violencia doméstica, estar atentos de qué pasa a dentro de una casa para poder intervenir todos», dijo Bonomi, que lucía en su solapa un lazo de color naranja como símbolo de prevención de suicidio, durante la apertura del evento.

Hecho con el que coincidió Basso, quién llevaba la misma cinta, que, además, recalcó que para evitar el suicidio hay que romper ciertos «mitos» culturales, como que el que dice que se suicida solo lo hace para llamar la atención o que uno solo se quita la vida si está deprimido o sufre algún tipo de trastorno mental.