Río de Janeiro, 31 jul (EFE).- La participación de los productos manufacturados brasileños en el comercio internacional subió desde el 0,59 % en 2015 hasta el 0,61 % en 2016 debido a la grave recesión que el país sufrió y que obligó a las empresas a elevar sus ventas externas para compensar la caída de la demanda doméstica.

La conclusión es de un informe divulgado este martes por la Confederación Nacional de la Industria (CNI), que también atribuye el aumento de esa participación a la devaluación del real frente al dólar, lo que redujo el precio de los productos brasileños en el exterior.

De acuerdo con el estudio «Desempeño de la Industria en el Mundo» de la organización patronal, la participación de los productos industriales brasileños en el comercio mundial aumentó en 2016 por primera vez desde 2012.

La Confederación calcula que esa participación se mantuvo en el 0,61 % en 2017.

«El mejor desempeño obedeció al mayor esfuerzo exportador de las empresas brasileñas debido a la caída de la demanda doméstica y a la depreciación del real entre 2011 y 2015», explicó el gerente ejecutivo de estudios y competitividad de la CNI, Renato da Fonseca, citado en un comunicado de la entidad.

La economía brasileña sufrió en 2015 y 2016 su mayor recesión en varias décadas, con una retracción del PIB del 3,5 % en ambos años, y sólo comenzó a recuperarse en 2017, cuando la producción registró un ligero aumento del 1,0 %.

De acuerdo con la patronal, pese al leve aumento de la demanda mundial por productos industriales brasileños, la participación del país en el comercio exterior continúa muy abajo de la de los 11 mayores socios comerciales del país, con excepción de Argentina.

Mientras que la participación de los manufacturados de China en el comercio mundial es del 16,99 %, la de Alemania es del 10,06 % y la de Estados Unidos del 9,39 %.

Los otros mayores socios comerciales de Brasil, como Japón, Francia, Italia, México, Corea del Sur, Países Bajos y Reino Unido, también tiene participaciones muy superiores a la brasileña.

La única excepción es Argentina, cuyos productos industriales tan sólo correspondieron al 0,13 % de la demanda mundial en 2016.

El informe igualmente mostró que, pese a que la participación de la industria brasileña en el comercio mundial aumentó entre 2015 y 2016, lo mismo no ocurrió con la producción del sector.

La participación de Brasil en la producción total de industrializados en el mundo cayó desde el 2,32 % en 2015 hasta el 2,08 % en 2016, según ese estudio.

Esa caída de 0,24 puntos porcentuales fue muy superior a la de Argentina, cuya participación en la producción industrial mundial se redujo en 0,3 puntos porcentuales entre 2015 y 2016, y a la de México (0,02 puntos porcentuales).

La perspectiva, según los datos de la Organización de las Naciones Unidas para el Desarrollo Industrial (Unido), es que la participación brasileña en la producción industrial mundial haya caído hasta el 1,98 % en 2017.

«La pérdida de la importancia de Brasil en la producción industrial mundial es una tendencia de largo plazo que se observa desde finales de la década de 1990. En los últimos 20 años esa participación cayó desde el 3,26 % en 1997 hasta el 1,98 % en 2017», según el estudio.

De acuerdo con la patronal, esa caída es «resultado, principalmente, de las deficiencias en la infraestructura, el exceso de burocracia, la inseguridad jurídica, la complejidad del sistema tributario y otros obstáculos que comprometen la capacidad de competición de Brasil» y que elevan el costo de la producción en el país.

Pese a ello, según la CNI, Brasil se mantuvo en la lista de los diez mayores productores de manufacturados del mundo, que es encabezada por China, con el 24,83 % de participación.