Bogotá, 21 jul (EFE).- El jefe negociador del Gobierno colombiano en los diálogos de paz con las FARC en Cuba, Humberto de la Calle, afirmó hoy que existe “una oportunidad real” de llegar al fin del conflicto que azota el país desde hace más de medio siglo.

“Hay una oportunidad real, no es segura, no es irreversible, pero fundamentalmente depende de la ciudadanía”, señaló De la Calle en una plenaria del Senado convocada para conocer de primera mano la realidad de las negociaciones en La Habana y en la que también participó el alto comisionado para la Paz, Sergio Jaramillo.

Durante su intervención, De la Calle afirmó que le ha transmitido a las FARC que la negociación que se lleva a cabo desde noviembre de 2012 es entre la guerrilla “y la sociedad colombiana” y reiteró que actualmente “no hay lugar a amnistías incondicionales”.

Sin embargo, sí destacó que “es conveniente, a la luz del marco jurídico para la paz usar sistemas de selección y priorización que desemboquen en penas, partes de las cuales tienen que ser cumplidas con algún grado de privación de la libertad”.

La delegación de paz de las FARC ha repetido que esa guerrilla no está dispuesta a pagar un solo día de cárcel por los crímenes cometidos en el conflicto armado colombiano, que ya dura medio siglo.

Durante su intervención, el funcionario también explicó que tiene “la certeza de que esa oportunidad (de paz) existe”.

“Percibimos de manera objetiva que en las FARC también hay voluntad de examinar las posibilidades de terminar con este conflicto”, subrayó.

De la Calle advirtió que con esas palabras no estaba “haciendo ninguna predicción” ni “un ejercicio propagandístico o de alta retórica”.

Las posibilidades de éxito también radican en “el ambiente que se respira pese a todas las manifestaciones negativas”, añadió.

“Pese a eso y a las atrocidades que han cometido (las FARC) y cometen, sí hay esa oportunidad”, dijo De la Calle, quien agregó que “este es un momento histórico y crucial por razón de los temas que hemos comenzado a afrontar y esa oportunidad puede no aparecer en el camino de Colombia más adelante”.

En este sentido, se mostró cercano a algunas de las ideas más críticas expresadas en el plenario al afirmar que comparte “la idea de que esa oportunidad no puede conducir a un acuerdo a cualquier precio”.

Para conseguirlo, De la Calle dijo que será necesario ceñirse a lo pactado para lograr llegar a un acuerdo y no “hablar de lo divino y lo humano”.

Para el funcionario, fue “determinante” la elaboración de esa agenda “que tiene como propósito terminar el conflicto”.

“Hemos dicho que la búsqueda de la paz es algo que ocurre después a través de un proceso mas profundo y que no se resuelve de un día para otro”, apostilló.

En referencia a los temas pendientes y aún por negociar explicó que hay de dos tipos: “cuando ambas partes han pospuesto una decisión para momentos posteriores” y “los inauténticos o ficticios, los que el Gobierno no acepta”.

Entre esos temas “ficticios” que se encuentran “fuera de la agenda y no van a ser materia de acuerdo con el Gobierno” se encuentran el tamaño de las Fuerzas Armadas o la política minero-energética”.

“No estamos discutiendo el modelo económico en un sentido de libertad de mercado basado en esos dos elementos. Tampoco las FARC han presentado una propuesta marxista-leninista para el manejo de Colombia”, agregó.

Sin embargo, De la Calle concluyó que “no estamos desdeñando un proceso de transformaciones inherentes a lo que estamos negociando en La Habana”.