Valparaíso (Chile), 1 jun (EFE).- La presidenta de Chile, Michelle Bachelet, anunció hoy, durante su último informe ante el Congreso, la elaboración de un plan integral para la Araucanía con el objetivo de poner fin a los problemas y la tensión que vive esa región del sur del país, donde se concentra la mayoría de la población mapuche.

“Es hora de terminar con un conflicto que ha durado casi 500 años”, proclamó la jefa de Estado al anunciar esta iniciativa, que incluye “la participación, el reconocimiento y nuevas formas de reparación para los pueblos indígenas”.

El plan integral tendrá tres ejes, el primero de los cuales supone la inclusión del reconocimiento constitucional y la participación política indígena en el proyecto de la nueva Constitución que el Gobierno enviará al Congreso en el segundo semestre de este año, previa consulta indígena.

Además, contempla la elaboración de un proyecto de Ley de Desarrollo Productivo Regional y Territorial, “para que sea un esfuerzo permanente del Estado”, según explicó la presidenta.

Y en tercer lugar, amplia el programa de reparación de todas las víctimas de la violencia en la región.

Bachelet reconoció que “la relación entre el pueblo mapuche y la sociedad chilena, así como el retraso de la Araucanía tienen una complejidad y albergan una tensión histórica que no se soluciona con medidas parciales ni en el corto plazo”.

“Engaña quién propone soluciones fáciles e inmediatas. Una división y un rezago incubados por siglos requieren tiempo para ser superados, pero es urgente partir hoy”, enfatizó.

El pasado 29 de marzo, durante una visita de la presidenta Bachelet a la sede la ONU en Ginebra, el alto comisionado de las Naciones Unidas la ONU para los Derechos Humanos, Zeid Ra’ad Al Hussein, le expresó su preocupación por la situación en esa región.

“Un reconocimiento adecuado y un diálogo significativo son esenciales, sobre todo en la Araucanía, donde mi oficina está preocupada por los informes sobre el uso excesivo de la fuerza y otros abusos contra miembros de grupos indígenas”, dijo en esa ocasión el alto funcionario de la ONU.

La jefa de Estado reconoció hoy en su discurso ante el Congreso que “las desigualdades sociales, productivas y culturales que tensionan la relación entre comunidades mapuches, el Estado y la sociedad.

Bachelet destacó que su gobierno “es el que más tierras ha adquirido para restitución territorial de los pueblos indígenas, con una superficie adquirida que alcanza las 33.464 hectáreas, y proyecta alcanzar una superficie cercana a las 45.000 hectáreas”.

Pero admitió que “las medidas de reconocimiento y desarrollo aplicadas hasta ahora han sido insuficientes” y por eso hay que abordar el problema de manera integral. “Y eso significa una sola cosa: debemos actuar distinto”, agregó.

“Pobreza, rezago territorial, discriminación, violencia, baja productividad y poca diversificación, un Estado poco eficiente y el no reconocimiento son parte de un mismo fenómeno y se refuerzan”.

La presidenta expresó su confianza en “que el espíritu de diálogo mostrado hasta ahora por los actores de la región sea una fuerza que permita llevar a buen puerto el plan”.