Asunción, 20 jul (EFE).- La sección de Amnistía Internacional (AI) en Paraguay se mantiene “expectante y con esperanzas” ante la revisión que harán las autoridades chinas este martes al caso de Rosalía Amarilla, una paraguaya condenada a muerte en el país asiático por un delito de tráfico de drogas.

Amarilla, de 33 años, fue arrestada en el aeropuerto de Pekín en julio de 2012 cuando intentaba ingresar al país con cocaína.

Las autoridades chinas le impusieron una condena a muerte y tenía prevista su ejecución el pasado 20 de marzo, pero un mes antes se anunció que se postergaba la pena para poder revisar el caso.

La decisión final puede conocerse en el plazo de “tres días”, pero también demorarse “alrededor de uno o dos meses”, explicó hoy a Efe Rosalía Vega, directora ejecutiva de AI en Paraguay.

Según la última comunicación que Amarilla mantuvo con su hermana desde la prisión donde se encuentra recluida desde hace más de dos años en Pekín, las autoridades estarían planteándose conmutar su sentencia a muerte por una pena de prisión perpetua, con base en su buen comportamiento.

“Tenemos esperanzas de que se salve su vida. Pero además tratamos de hacer llegar a las autoridades chinas la documentación, firmada por la fiscal antitrata, que demuestra que Rosalía Amarilla fue víctima de las redes de trata de personas y de la mafia del narcotráfico”, declaró Vega.

La representante de AI recordó que Amarilla era una “mujer joven, madre soltera y sin trabajo” cuando en 2011 tomó la decisión de trasladarse a Brasil “buscando mejores oportunidades” para ella y su familia.

Pero una vez fuera de su país, Amarilla fue privada de su pasaporte y, bajo amenazas, la obligaron a trasladar droga en un avión con destino a China, relató Vega.

Agregó que casos como el de Amarilla “suceden periódicamente” en Paraguay y en otros países de la región, pero que resulta difícil obtener información sobre ellos dado que el “Gobierno chino maneja las condenas a muerte y ejecuciones como secretos de Estado”.

Vega explicó que la propia Amarilla habría referido a su hermana que en la misma prisión en la que está interna habría otras mujeres latinoamericanas en una situación similar.

“Queremos visibilizar que lo que le sucedió a Amarilla puede ocurrirle también a otras mujeres que se encuentren en un momento crítico en su vida y se vean persuadidas a salir del país sin tener información”, afirmó Vega.

Para crear conciencia sobre estos casos, AI lanzó esta semana un vídeo documental que recrea el caso de Amarilla y expone cifras sobre la realidad de la trata de personas en Paraguay.

Según los datos presentados en el audiovisual, el 98 % de las mujeres paraguayas víctimas de trata no tenían trabajo en el país cuando fueron captadas.

Además, el 42 % de ellas eran madres solteras y el 75 % no había culminado sus estudios, características que las situaron en una “situación de vulnerabilidad” ante las mafias de traficantes de personas.

El documental afirma además que la trata de personas mueve anualmente 32.000 millones de dólares en todo el mundo.

Según datos de la ONU, las mujeres representan el 70 % de las víctimas de trata de personas y una de cada tres víctimas de estas redes es menor de edad.