Nueva Delhi, 10 mar (EFE).- Al menos una veintena de activistas tibetanos fueron detenidos hoy al intentar acceder a la embajada de China en Nueva Delhi, durante una protesta en el 57 aniversario de la rebelión de 1959 en el Tíbet, informaron a Efe fuentes policiales.

«Unas 150 personas se concentraron frente a la embajada en Chanakyapuri», dijo un oficial de la Policía, Banne Singh, en referencia a la zona de la capital india donde se encuentran la mayoría de las misiones diplomáticas extranjeras.

Algunos de los manifestantes intentaron romper la barrera policial, ofrecieron resistencia a los agentes, que impidieron su paso, y fueron llevados a una comisaría de la zona, indicó Singh.

Otro mando policial, que pidió el anonimato, explicó que, «aunque todos fueron llevados a comisaría, se presentaron cargos contra unos veinte, y a otros los están interrogando todavía».

La protesta comenzó por la mañana en Janta Mantar, el «manifestódromo» en el centro de Nueva Delhi, donde tibetanos exiliados en la India, muchos de ellos jóvenes convocados por el Congreso Juvenil Tibetano, corearon consigas y mostraron pancartas con lemas como «Tíbet libre», «Salvar el Tíbet» o «Naciones Unidas, el Tíbet te necesita ahora».

«Ahí no hubo incidentes, fue luego, cuando se trasladaron a la zona diplomática», indicó esta fuente.

La embajada china en la capital india es escenario desde hace años de actos reivindicativos cada 10 de marzo, en coincidencia con el denominado Día Nacional de la Rebelión Tibetana que se produjo en esa fecha en 1959 contra las autoridades de China, tras la que el dalái lama abandonó el Tíbet y se exilió en el norte de la India.

Las protestas se producen en esta ocasión después de que la semana pasada un adolescente tibetano residente en la India muriera en un hospital de Nueva Delhi tras sufrir quemaduras en el 95 % de su cuerpo después de inmolarse por la libertad del Tíbet.

«Nuevas generaciones, inspiradas por los sacrificios de sus mayores, han tomado la responsabilidad de luchar por la causa del Tíbet», subrayó el jefe la Administración Central Tibetana (CTA) o gobierno tibetano en el exilio, Lobsang Sangay.

Las inmolaciones de activistas tibetanos representan «más que una evidencia de la falta de libertad en el Tíbet», afirmó Lobsang Sangay en una declaración publicada en la página web de esta entidad con sede en Dharamsala, en el norte de la India.

Según CTA, unos 150.000 tibetanos residen fuera del Tíbet, de ellos cerca de 120.000 en la región de Himachal Pradesh, donde reside el dalái lama en una localidad vecina a Dharamsala.