Ginebra, 28 oct (EFE).- El banco suizo UBS obtuvo un beneficio neto atribuido de 2.568 millones de francos suizos (2.369 millones de euros) hasta septiembre, lo que supone una caída del 51,1 % con respecto al mismo periodo de 2015, en parte por la incertidumbre macroeconómica y menores deducciones fiscales.

El grupo facturó entre julio y septiembre 4.652 millones de francos suizos (4.292 millones de euros), un 6,5 % menos que en el mismo periodo del año anterior.

Los ingresos operativos alcanzaron 21.266 millones de francos (19.623 millones de euros), un 10,8 % menos.

El beneficio antes de impuestos se situó en 3.344 millones de francos suizos (3.086 millones de euros), lo que representa un descenso del 36,4 %.

En el tercer trimestre, el banco registró un beneficio neto atribuible de 827 millones de francos suizos (763 millones de euros), un 60 % menos que entre julio y septiembre del ejercicio precedente.

El grupo atribuye esta bajada, entre otras cosas, al hecho de que el año pasado en el tercer trimestre se benefició de unas deducciones fiscales netas de 1.300 millones de francos suizos (1.199 millones de euros), mientras que el gasto en impuestos entre julio y septiembre fue de 49 millones de francos suizos (45,2 millones de euros).

Asimismo, a una evolución menos favorable de la banca de inversión y de la gestión de fortunas.

En el primer caso, la banca de inversión registró un beneficio ajustado antes de impuestos de 324 millones de francos suizos (299 millones de euros) en comparación con los 614 millones de francos (567 millones de euros) del mismo trimestre anterior, explica el banco.

En la gestión de fortunas, UBS obtuvo un beneficio antes de impuestos de 643 millones de francos suizos (593 millones de euros), en total 55 millones menos que en el tercer trimestre de 2015.

No obstante, el banco suizo lo considera una «actividad sólida dada la continuada tenue actividad de los clientes».

Por contra, la gestión de fortunas en las Américas registró un beneficio ajustado antes de impuestos «récord» de 367 millones de dólares (336 millones de euros), lo que supone un aumento de 80 millones de dólares (73,3 millones de euros).

Por otra parte, la gestión de activos permaneció «plana» con un beneficio ajustado antes de impuestos de 138 millones de francos suizos (126,5 millones de euros).

A fecha de 30 de septiembre, el grupo había conseguido unos ahorros netos de costes anuales de 1.500 millones de francos (1.375 millones de euros), una mejora desde los 1.400 millones del trimestre anterior y que supone que UBS progresa hacia el objetivo de lograr unos ahorros de 2.100 millones a finales de 2017.

En el tercer trimestre, los gastos en provisiones para litigios, elementos regulatorios y otros requisitos se situaron en 419 millones de francos suizos (384 millones de euros).

El consejero delegado de UBS, Sergio Ermotti, afirmó que el banco consiguió una fuerte actividad en la gama de negocios de la entidad, «pese a la estacionalidad y los vientos de cola macroeconómicos, geopolíticos y del mercado continuados».

Sobre todo, la incertidumbre macroeconómica subyacente y las tensiones geopolíticas seguían contribuyendo a la aversión al riesgo de los clientes y en general bajos volúmenes de transacciones, sostiene UBS.