Teherán, 20 abr (EFE).- Los problemas internos entre el Gobierno y el Congreso de EEUU no tendrá «impacto» en las negociaciones entre Irán y los países del Grupo 5+1 (EEUU, Francia, China, Reino Unido, Rusia y Alemania) para alcanzar un acuerdo nuclear definitivo, afirmó hoy un alto negociador iraní.

En declaraciones recogidas por la agencia iraní Fars, el viceministro de Exteriores y uno de los principales negociadores nucleares iraní, Seyed Abás Araqchí, apuntó que su país está negociando con seis países a la vez y que «el visto bueno del Parlamento de uno solo no puede distorsionar el proceso de diálogo».

Araqchí se refirió a los intentos del Congreso y el Senado de EEUU para aprobar un proyecto de ley que obligue al Gobierno de Barack Obama a contar con el visto bueno de los legisladores estadounidenses a la hora de aprobar cualquier acuerdo con Irán.

La semana pasada el Comité de Relaciones Exteriores del Congreso estadounidense aprobó de forma unánime una norma en este sentido, sobre la cual Obama indicó que podría no vetarla tras varios cambios que se introdujeron en el texto y siempre que no entorpezca el proceso negociador.

Desde que el pasado 2 de abril se anunció que Irán y el Grupo 5+1 habían alcanzado un principio de acuerdo que habilitaría llegar a un pacto definitivo sobre el programa nuclear iraní antes del 1 de julio, los legisladores estadounidenses han sido, junto al Gobierno de Israel, los más acérrimos enemigos del pacto.

Arqchí señaló en este sentido que, pese a no tener influencia en la negociación, los pasos dados por los congresistas son «contrarios a los principios de la buena voluntad».

Señaló además que su país asume que «la administración de EEUU es la responsable de las labores que conllevará su aceptación de un acuerdo y que deberá aplicarlo», lo que incluye que «entre ellos (Gobierno y Congreso) arreglen sus problemas domésticos».

El acuerdo preliminar entre el Grupo 5+1 e Irán prevé que el país asiático reduzca drásticamente su programa nuclear y acepte una serie de controles sin precedentes para que no se desvíe de sus fines pacíficos, a cambio del levantamiento completo de las sanciones que lastran su economía.

Se espera que a mediados de esta semana ambos bloques vuelvan a reunirse en Viena para retomar las negociaciones y comenzar a redactar el acuerdo definitivo.