Río de Janeiro, 16 jul (EFE).- Un juez de Río de Janeiro ordenó hoy la suspensión provisional de las obras en las que se disputarán las pruebas de remo y piragüismo de los Juegos Olímpicos que esta ciudad brasileña organizará en 2016.

La medida, motivada por denuncias de supuestos daños ambientales y al paisaje del área natural, afecta a un graderío flotante de 320 metros de largo y 40 metros de ancho con capacidad para 10.000 espectadores que la municipalidad construye en la laguna Rodrigo de Freitas, un atractivo turístico de Río de Janeiro, informó hoy la Fiscalía en un comunicado.

La Fiscalía alega que las respectivas licencias fueron concedidas sin que fuese consultado el Instituto de Patrimonio Histórico y Artístico Nacional (Iphan), encargado de velar por la conservación de obras, paisajes y objetos considerados como patrimonio de Brasil.

«Los intereses en la organización de los Juegos Olímpicos, por lo mejor intencionados que estén, no pueden ser privilegiados sobre el interés mayor de proteger el conjunto paisajístico de la laguna Rodrigo de Freitas, que es de interés de toda la sociedad», según el fiscal Jaime Mitropoulos, autor de la denuncia.

El juez que dio lugar a la causa condicionó el reinicio de las obras a que el Iphan presente un análisis técnico sobre el impacto del proyecto y determinó que el municipio y el gobierno regional revisen las licencias ambientales que concedieron a partir del pronunciamiento que haga el órgano que cuida el patrimonio.

De acuerdo con la Fiscalía, la laguna en la zona sur de Río de Janeiro y a pocos metros de la playa de Ipanema es un «monumento» protegido y no puede ser desfigurado.

El embargo a las obras en la laguna fue determinado tan sólo una semana después de que otro juez autorizara el reinicio de las obras en la Marina de Gloria, desde donde partirán los competidores de las pruebas de vela en los Olímpicos Río 2016, que también habían sido suspendidas por supuestamente provocar daños al paisaje.

La suspensión de las obras en la Marina fue solicitada por la asociación de deportistas que utiliza este muelle y embarcadero.

Ellos acusan a la empresa responsable del proyecto de desvirtuar la licencia para construir también un centro comercial y un estacionamiento privado en un espacio público que forma parte del Parque de Flamengo, otra área de Río de Janeiro considerada como patrimonio paisajístico.