Greensboro.- La Junta de Educación del condado Guilford votó la semana pasada de forma unánime para apoyar a los estudiantes inmigrantes en su lucha por el derecho al “in-state tuition”, que les permitiría a los graduados de las escuelas públicas de Carolina del Norte matricularse en unversidades y colegios comunitarios con tarifas como residentes del estado.

Ante un auditorio lleno con personas vestidas de rojo en muestra de apoyo, todos los miembros de la junta votaron a favor de incluir este punto en su agenda legislativa del próximo año, lo que significa que la Junta de Educación pedirá formalmente a la Asamblea General de Carolina del Norte por esta legislación.

Darlene Garrett, miembro de la junta representando al distrito 3, pidió que eleven sus acciones al nivel de producir una resolución, idea que también fue aprobada por todos los demás miembros de la junta.

Madres con hijos indocumentados, estudiantes actuales y graduados del sistema escolar con promedios ejemplares, así como activistas tomaron uno por uno el micrófono para explicar a los miembros de la Junta de Educación el grave problema que viven tantos hispanos indocumentados.  

Las mexicanas Verónica Rico y Dulce Ortiz, madres activas en la comunidad cuyas familias han vivido en Carolina del Norte por muchos años,  pidieron por apoyo para miles de casos como el de sus hijos, con gran potencial que podría desperdicarse si no se les apoya para poder ir a la universidad.

“Mi graduación fue el día más triste de mi vida”, dijo a los miembros de la junta Christian Banda, graduado de Southeast Guilford High School con un promedio de 4.6 GPA, con clases de honores y méritos en el programa militar ROTC, además de ser una estrella en el beisbol. En lugar de ir a la universidad como muchos de sus amigos, el camino que tuvo que tomar fue comenzar a trabajar en un restaurante de comida rápida, en la espera de algún día unirse a los Marines.

La abogada de inmigración Ann Marie Dooley explicó los beneficios que la Acción Diferida que comenzó en el 2012 ha traído a miles de “soñadores”. Señaló que a pesar de ser muchos, no es suficiente porque en Carolina del Norte para la mayoría sigue siendo prácticamente imposible acceder a estudios universitarios debido a las altas tarifas.
“Las escuelas del condado Guilford han invertido en ellos. Nosotros debemos darles la bienvenida y apoyarlos”, dijo Nancy Routh, miembro de la Junta de Educación. “Como sistema escolar debemos promover que el que sigan adelante”.
Amos Quick, vicepresidente de la Junta de Educación, advirtió sobre los posibles efectos de la resolución, señalando que los legisladores en Raleigh reciben tantas peticiones similares, que la intención podría no tener mucho efecto.

Varios miembros de la junta sugirieron a los activistas que lleven estas mismas historias a la Asamblea General, donde podría tener un peso real.

“Estoy en parte satisfecho porque entendieron y vieron la necesidad que existe en el condado para tantos estudiantes”, comentó Jorge Morales, otro graduado del sistema escolar de Guilford con altas notas, que debió abandonar el plan de la universidad debido a que no puede pagar la matrícula como residente de otro estado.

“Lo que yo quiero es invitar a los miembros de la Junta Escolar a que vayan con nosotros a Raleigh. Aquí fue todo muy amable, pero allá los congresistas a veces no nos reciben o envían a un representante en lugar de vernos a la cara”.