Greensboro.- Líderes de fe, miembros de la comunidad, familiares y amigos de nueve inmigrantes que recientemente fueron detenidos por agentes del Servicio de Inmigración y Control de Aduanas (ICE) en Greensboro, condenaron estas prácticas que separan familias.

Seis trabajadores hispanos, además de tres inmigrantes de Libia, fueron arrestados en las últimas semanas en la ciudad y ahora enfrentan su proceso de deportación.

Pese a la fuerte tormenta que cayó el pasado lunes 3 de marzo, más de 50 personas asistieron a la conferencia organizada por FaithAction International House donde estuvieron la familia de dos de los arrestados por ICE.

“Nada es lo mismo sin él. En la casa no hay comida, no hay agua. Ya casi no salimos. Quiero que mi familia sea feliz”, dijo entre lágrimas Kenneth Domínguez, de 9 años, cuyo padre fue capturado en uno de estos operativos el pasado 23 de marzo.

Ese día por la mañana, cuatro salvadoreños, un hondureño y un mexicano fueron tomados en custodia mientras iban camino al trabajo.

“Iban siete en la van pero solo uno se salvó porque tenía DACA”, contó a Qué Pasa Marlene, esposa de Tomás Domínguez, uno de los salvadoreños detenidos. 

De acuerdo con la versión de la mujer, los agentes de inmigración buscaban a uno de los pasajeros de la camioneta, un ex beneficiario de DACA con cargos por violencia doméstica y DWI. Cuando lo arrestaron, se llevaron a casi la totalidad de los inmigrantes que estaban en el vehículo, entre ellos también José Torres.

José Bernal, quien trabaja en FaithAction y está ayudando a varias de las familias afectadas, dijo que desde que ocurrieron los operativos los niños de los detenidos no quieren ir a la escuela por miedo a no ver al resto de su familia cuando vuelvan.

Marlene aseguró que su esposo emigró hace doce años huyendo de la violencia en Centroamérica y de ser enviado de vuelta, su vida corre peligro. Además, ahora ella tiene que proveer todo lo necesario para sus dos hijos.

Durante la conferencia de prensa, líderes de las religiones cristiana, musulmán y judía pidieron unidad entre la comunidad y  solidaridad con quienes se ven afectados por los arrestos y deportaciones.