Winston-Salem.- Hace tres semanas una casa ubicada en un área residencial de alta población hispana fue allanada por autoridades federales supuestamente en busca de explosivos. Los vecinos fueron evacuados y toda la cuadra se acordonó por más de tres horas. Aunque no se hallaron bombas, se decomisaron 17 armas de fuego y municiones. Tras una investigación posterior, tres hispanos fueron arrestados.

Cuando Qué Pasa habló con Ramiro García Román, propietario de la casa ubicada en 416 Sprague Street y cabeza de la familia que  ahí habita, él se declaró sorprendido por los hechos que ocurrieron aquella noche. Dijo que un par de semanas atrás le había rentado su sótano a otros dos hombres que necesitaban guardar unos bultos temporalmente para luego llevarlos a México, y aseguró que él ignoraba de lo que se trataba. García Román, que trabajaba de jardinero en un campo de golf, no intentó huir y continuó con su vida igual que antes.
No obstante, una semana más tarde fue detenido por su presunta participación con una organización criminal que supuestamente traficaba armas de fuego, de Winston-Salem a Guerrero, México.
Además de él, momentos antes de la redada que ocurrió el 24 de julio, Ángel Medel Lorenzo y su hija Inocencia Medel Baños fueron arrestados; el primero acusado de liderar dicha banda y la segunda por participar como la vigía durante negociaciones y mientras se realizaban las operaciones.
Según documentos federales, la organización comandada por Medel realizaba viajes casi mensualmente para transportar las armas desde hace más de un año y en alguna ocasión posiblemente también trajo droga de vuelta.
Las armas y municiones eran envueltas en bolsas de plástico negras con cinta aislante y aluminio para así evadir su detección por rayos x al cruzar la frontera.
Medel había sido arrestado previamente en octubre del 2011 junto a su hijo Francisco González, después de que agentes encubiertos le compraran cocaína en varias ocasiones y durante una redada posterior encontraran 35 gramos del narcótico, junto con escalas para pesar, nueve libras de marihuana y nueve armas de fuego, además de cuatro miras telescópicas para rifle envueltas y listas para ser transportadas.
En esa ocasión Medel salió libre bajo fianza, aunque González permance tras las rejas.
Sin embargo, las presuntas actividades ilícitas del sospechoso no se detuvieron. En noviembre de 2011, un vehículo fue detenido en Mississippi con 21 armas de fuego escondidas en su interior. Dicho automóvil tenía registro de Winston-Salem y su conductor confesó que Medel lo reclutó para realizar el trabajo.
En julio pasado, un informante confidencial le avisó a la policía sobre una operación de contrabando lidereada por Medel para transportar armas de fuego de Winston-Salem a México. La persona también dijo que estas se encontraban en la casa de García Román.
Después de varias reuniones entre el informante y Medel para planear la logística, las autoridades decidieron actuar y fue cuando ocurrió la redada en Sprague y el arresto de los Medel.
A García Román le presentaron cargos por ayudar a empacar las armas y por guardarlas en su propiedad.
Scott Cunningham, jefe de la Policía de Winston-Salem, dijo que  este tipo de crimen es una amenaza para todos e invitó a la comunidad que reporte cualquier actividad ílicita, ya que potencialmente podrían lastimar a cualquiera.