Greensboro.- En respuesta a los recientes disturbios provocados por adolescentes en el centro de la ciudad, miembros del Concejo anunciaron la reinstauración de un toque de queda en el área para menores de 18 años entre las 11 de la noche y 6 de la mañana.

Además, se estudia enviar cincuenta oficiales adicionales cada noche de fin de semana a patullar el área, además de la posibilidad de que un par de calles se conviertan a un solo sentido durante estas horas.

En el último sábado de junio, se armó una pelea masiva en las calles del centro, cuando aproximadamente 400 jóvenes comenzaron a correr, causaron algunos destrozos y comenzaron pequeñas peleas en distintos puntos, e incluso se oyó un disparo.

Un total de once personas fueron arrestadas tras los incidentes, con edades que variaban entre los 16 y 20 años.

Según las autoridades, en los meses de verano una gran cantidad de jóvenes se reúnen en el parque central de la ciudad para “pasar el tiempo”, llegando a una situación que se ha salido de control.

Javier Jiménez, un joven de 20 años que ha tenido un par de trabajos en negocios del centro y estuvo presente durante la noche de los disturbios, dijo a Qué Pasa que aunque lo que vio ahí parecía bastante peligroso y un caos total, las medidas parecen exageradas.

“No por ser menores perdemos nuestros derechos y parece incómodo que ahora la policía se enfoque en perseguir a las personas que se ven jóvenes en lugar de los criminales”, comentó él.

Para Jiménez, quien señaló que la mayoría de los problemáticos son afroamericanos que viven en el este de la ciudad, las autoridades deberían crear programas o abrir parques para que juegen baloncesto, en lugar de estar sin hacer nada en el parque del centro. “La verdad es que aquí no hay mucho que hacer y para alguien de 17, las 11 de la noche es muy temprano para estar encerrado”, dijo él.

Durante los festejos por el 4 de julio, un reporte de la policía anunció que encontraron un total de seis adolescentes rompiendo el toque de queda en el centro, aunque solamente dos de ellos fueron multados, mientras que el resto recibieron advertencias.

Mientras que el toque de queda se hizo efectivo al momento que los miembros del Concejo votaron a favor de establecerlo, este se encuentra en un período de prueba de 60 días, por lo que a finales de verano este podría desde extenderse a otras partes de la ciudad hasta ser cancelado.