Winston-Salem.- Se acercaba la medianoche del viernes y más de mil quinientos hispanos se preparaban en el Disco Rodeo para el concierto del Komander, el controversial artista sinaloense que en sus canciones rinde homenaje al mundo del narco, la fiesta y la violencia que se vive en México.

Muchos de los asistentes, enfundados en sombrero, cinturón y botas, esperaban con ansias la presentación en Winston-Salem del cantante. Alfredo Ríos, nombre real del intérprete, la noche anterior había recibido premios por dueto del año, el video más pedido y artista más influyente en las redes sociales durante la entrega de los premios Bandamax en la ciudad de México.

“El Komander es el mejor de la actualidad”, explicó Héctor Mendoza, quien hizo el viaje desde Virginia para no perderse del espectáculo. “Aunque a muchos no les guste por lo que canta, de lo que se trata es de pasarla bien y él es el mero bueno”.
Mendoza negó consumir drogas ni ser un narcotraficante, pero admitió que de vez en cuando le gusta tomar unos tragos cuando se reúne con sus amigos. “Es normal su música, habla de situaciones en México y cómo es la vida allá”, dijo el mexicano.

La presentación del Komander en Carolina del Norte sucedió como parte de su actual la gira “Cazador”. Originalmente tocaría también en Raleigh pero el compromiso se canceló, aunque también estuvo en Chicago, Atlanta y Greenville, Carolina del Sur.

En los últimos meses, las presentaciones del Komander, al menos en México, se han vuelto más escasas. Gobiernos locales y estatales han vetado sus conciertos, alegando que promueve la violencia y homenajea la vida del narcotraficante.

No obstante, en Estados Unidos parece tener un gran mercado para exportar su música.

Pedro Salas, nacido en México pero quien ha vivivido la mayor parte de su vida en Durham, se quedó fuera del Disco Rodeo la noche del viernes. El evento se sobrevendió y Salas se quedó fuera, junto con otras cincuenta personas con boleto en mano que no pudieron ingresar y tuvieron que ser reembolsados.

“Yo vine al baile por el ambiente principalmente”, dijo el originario de Guanajuato. “La música es de fiesta y habla de la vida en México”.

De acuerdo con Lucila Vargas, profesora de comunicación en la Universidad de Carolina del Norte en Chapel Hill, la imagen que se muestra en la música y videos del Komander sobre la vida en los ranchos de México es gran parte del atractivo que atrae al público hispano en Estados Unidos.

“Al escuchar su música, se valida la experiencia de en este país”, comentó Vargas.
“Se habla del inmigrante trabajador, en los videos aparecen caballos y peleas de gallos. Estos son escenarios muy cercanos a muchos de los inmigrantes y la experiencia popular”.

Además, según Vargas, la música del Komander va más allá del corrido, ya que reúne otros elementos de la música norteña, aunque con un giro de realismo que representa la realidad que se vive en México.
 

“El tema de violencia que maneja me parece horrible, no es constructivo”, señaló la investigadora sobre el mensaje de los narco corridos que generan en el público. “Muchos estudios prueban el efecto de la violencia en los medios. Esa vida de violencia y tráfico se ‘glamouriza‘ muchísimo y es una representación terrible de una cultura machista”.

En repetidas entrevistas con distintos medios, El Komander ha defendido su producto argumentando que solamente se trata de un espectáculo y no debe ser satanizado.

Dice que él solamente canta sobre lo que sucede en México.