Winston-Salem.- El Concejo de Winston-Salem súbitamente canceló la votación por una resolución que declaraba a la ciudad como “acogedora” para los inmigrantes y refugiados, en medio de polémica en el ayuntamiento.

Para la sesión del 17 de abril, los concejales tenían programado decidir si adoptarían esta resolución, aunque de último momento su mismo autor Dan Besse pidió quitarla de la agenda.

Según declaró Besse al terminar la reunión del concejo, esto se debió a que no tenía asegurado que la votación de los concejales sería a su favor, por lo que prefirió buscar otros métodos para lograr su cometido.

Desde febrero, un grupo de residentes llamado Coalición Santuario Winston-Salem empezó una campaña para que la ciudad se declara “santuario” para los inmigrantes, a pesar de estar prohibido por leyes estatales y por el gobierno federal.

Besse entonces propuso adoptar una resolución de “bienvenida” para los inmigrantes y refugiados, la cual de acuerdo con el concejal simplemente reafirma el trabajo y esfuerzos que la ciudad ha realizado por años.

Cuando miembros del concejo de Winston-Salem se reunieron con legisladores estatales, los segundos aconsejaron no adoptar esta resolución de “bienvenida” al considerarla “santuario”. De hacerlo, la ciudad podría ser castigada con el corte de fondos.

Besse asegura que la resolución no es ilegal en ningún sentido y se refirió a las amenazas de los miembros de la Asamblea General como un “mensaje inaceptable”.

En apoyo a esta resolución, el jueves pasado en el Templo Emanuel un gran número de líderes religiosos se congregaron para juntos declarar a la ciudad como “santuario para los inmigrantes”, sin importar las decisiones que tome el gobierno.

Asimismo, sobre la escalinata del Ayuntamiento el lunes por la tarde previo a la reunión del Concejo, varias decenas de personas protestaron a favor de que Winston-Salem sea santuario para los inmigrantes.

De acuerdo con Besse, su resolución volverá al concejo “de alguna otra forma o formato”, aunque antes buscará lograr mayor respaldo de líderes de la ciudad para que no puedan contra atacarla.

La resolución de “bienvenida” para los inmigrantes tiene apoyo pero temen represalias contra Winston-Salem de los gobiernos estatal o federal.