Winston-Salem.- Tan grande fue la acogida de personas a la primer clínica dental gratuita de NC Missions of Mercy en Winston-Salem, que la mayoría de  brazaletes de  registro se agotaron apenás comenzaba el evento el viernes por la madrugada.

Desde el jueves por la noche algunos apartaron su lugar para ser atendidos al día siguiente muy temprano, mientras que centenares de personas se aventuraron a hacer fila en la fría mañana del viernes con tal de recibir atención dental gratuita.

Un total de 850 pulseras de registro fueron entregadas para el viernes antes de las 7 de la mañana y otras cien citas fueron otorgadas durante la tarde para el día siguiente, aunque sin poder prometerles a  estos pacientes que podrían ser atendidos debido al gran volumen de trabajo que ya tenían en sus manos, explicó el doctor Tony Porter, uno de los dentistas organizadores de la mega clínica dental.

Casi mil adultos, en su mayoría personas sin hogar, de escasos recursos o inmigrantes que no habían ido al dentista desde que viven en Estados Unidos, recibieron un examen dental gratuito, además de un procedimiento como el tratamiento de una caries, extracción de muelas o incluso colocación de dentaduras postizas.

Uno de los cientos que aprovecharon la clínica dental fue el oaxaqueño Irineo Ávila, quien se acercó al Edificio de Educación en Winston-Salem Fairgrounds el jueves por la noche y logró obtener una cita. A las 6 de la mañana debía presentarse en la recinto, aunque hasta alrededor del mediodía sería atendido.

De acuerdo con la odontóloga Paula Henao, quien extrajo cinco muelas al mexicano, en un consultorio dental privado el procedimiento tendría un costo superior a $600.

En esta ocasión, 300 profesionistas en odontología y 600 voluntarios trabajaron para dar este tipo de atención gratuita, por dos días, en Winston-Salem.

“En realidad que hay mucha ayuda, están haciendo de todo”, comentó Grisel Trejo, una investigadora de Wake Forest que apoyó en la clínica como sirviendo como intérprete.

Otro que no dejó escapar la oportunidad fue Uzias Ramos, de Winston-Salem, quien acudió a la clínica dental acompañado de un grupo de otras siete personas.

Aunque para muchos el evento fue un gran éxito, para otros demostró la gran necesidad que existe en la comunidad de recibir atención médica a un precio accesible.

“Creo que esta clínica sirve para tratar una gran necesidad que existe”, comentó Sara Quandt, la coordinadora de voluntarios del evento. “Ayudamos a más de 900 personas con algún tipo de servicio dental. No es un tratamiento continuo, sino un solo procedimiento que se puede hacer a cada paciente. Todo estuvo muy bien, pero hay mucho más que hay que hacer todavía”.