Greensboro, 13 de marzo.- La Junta Escolar del Condado Guilford se convirtió en la primera entidad educativa del estado que aprobó una resolución de rechazo a la ley HB2, asegurando que los estudiantes transgénero ya están experimentando altos niveles de matoneo (bullying) y que cumplir con la nueva ley, va a aumentar el riesgo de que los estudiantes en las escuelas de Guilford queden más expuestos a la discriminación, el matoneo y un ambiente hostil en las escuelas.

"Con el fin de apoyar, proteger y promover los derechos constitucionales y el tratamiento equitativo de todos los estudiantes y el personal, la Junta de Educación del Condado de Guilford está instando a la Asamblea General de Carolina del Norte a derogar la ley HB2", indicó la Junta Escolar en la resolución que fue aprobada en la reunión del martes en la noche.

Por su parte, la Superintendente Escolar encargada, Nora Carr, dijo que "los estudiantes y el personal necesitan sentirse seguros cuando están en la escuela, la discriminación contra cualquier grupo de personas hace lo contrario de lo que estamos aquí para hacer, que es ayudar a cada estudiante a alcanzar nuevos niveles de éxito".

La Junta expresó su preocupación de que por culpa de la ley HB2 se puedan perder $130 millones en fondos federales que son vitales para las escuelas que se utilizan para proporcionar a todos los alumnos la igualdad de acceso a una buena educación. Los fondos federales dependen del cumplimiento del Título IX, en el cual el Departamento de Justicia y de Educación han declarado en repetidas ocasiones la prohíbición de la discriminación basada en la identidad de género, incluidas las prácticas que prohíben a los estudiantes usar los baños de la escuela y las áreas de vestuarios de acuerdo a su identidad de género.