Greensboro 3 Diciembre (Qué Pasa Media).- La Junta de Educación del condado Guilford votó la noche del martes de forma unánime apoyara los estudiantes inmigrantes en su lucha por el derecho al “in-state tuition“, que les permitiría a los graduados de las escuelas públicas de Carolina del Norte matricularse en unversidades y colegios comunitarios con tarifas como residentes del estado.

Ante un auditorio lleno con personas vestidas de rojo en muestra de apoyo, todos los miembros de la junta votaron a favor de incluir este punto en su agenda legislativa del próximo año, lo que significa que la Junta de Educación pedirá formalmente a la Asamblea General de Carolina del Norte por esta legislación.

Además, Darlene Garrett, miembro de la junta representando al distrito 3, pidió que eleven sus acciones al nivel de producir una resolución, idea que también fue aprobada por todos los demás miembros de la junta.

“El sistema escolar de Guilford es el tercero más grande del estado, por lo que si hacen esta recomendación a los legisladores tendría mucho peso”, explicó antes de la votación Addy Jeffrey, miembro de la Coalición Comunitaria Latina del Condado Guilford. “Estamos muy agradecidos que los estén tomando en cuenta”.

Sueño de ir a la universidad truncado para muchos

Jorge Morales se graduó de High Point Central High School en el 2012, con un promedio de 4.2 GPA. Durante toda su vida como estudiante en escuelas del sistema escolar de Guilford, siempre fue un estudiante modelo, tomando clases de honores y cursos avanzados AP, involucrado en distintos clubes y realizando servicio communitario.

Sin embargo, al terminar el high school y buscar opciones para la universidad, encontró un obstáculo que ningún maestro ni consejero de la escuela le advirtió.

A pesar de haber vivido en Carolina del Norte por los últimos doce años y tener un historial ejemplar, el hecho de ser indocumentado le impidió dar el salto a la educación universitaria.

“Topar con esa pared es algo muy difícil”, dijo Morales, quien fue admitido a cinco universidades y recibió varias becas privadas, pero no fue suficiente para cubrir los altos costos.

Los fondos que reunió los aprovechó para cursar un semestre en el colegio comunitario, pero dejó de asistir para trabajar y apoyar a su familia.

Morales no es el único con este problema. En 2012, junto con él se graduaron de High Point Central cerca de otros veinte estudiantes indocumentados.

De ellos, según Morales, solamente tres continuaron con sus estudios universitarios y actualmente solo uno sigue estudiando.

“Todos perdieron la esperanza de cumplir con sus sueños y simplemente se pusieron a trabajar en los que pudieron, como fábricas”, comentó Morales.

En 2012, mismo año de su graduación, el presidente Barack Obama anunció la Acción Diferida, que otorga un permiso de trabajo y número de seguro social a inmigrantes que ingresaron al país antes de cumplir los 16 años.

Morales, como muchos otros jóvenes, aprovechó esta oportunidad para encontrar un empleo estable, dejando interrumpida su meta de estudiar.

Junta Escolar votó por varias recomendaciones

La agenda legislativa del 2015 incluyó varios puntos en apoyo a los estudiantes inmigrantes.

El primero se refiere a incrementar el acceso a la universidad, donde se reconocen las contribuciones de los estudiantes indocumentados y pide a la Asamblea General de Carolina del Norte que se una a otros 17 estados otorgando el derecho a acceder a las tarifas universitarias como residentes tanto estudiantes con Acción Diferida como otros inmigrantes.
Otros puntos en apoyo a los inmigrantes que se incluyeron en la agenda legislativa son abrir un camino a la ciudadanía a graduados de las escuelas públicas, así como restaurar fondos para programas como clases de inglés como segunda lengua.

Rebecca Buffington, co-presidenta del comité legislativo de la Junta de Educación, dijo que estas ideas surgieron tras una reunión hace un par de semanas entre líderes hispanos con el superintendente del sistema escolar Maurice Green y la jefa de personal Nora Carr.

“La Junta de Educación apoya a todos los estudiantes. A mí me preocupan los muchachos que trabajan duro y luego no pueden pagar para ir a la universidad”, comentó Buffington.

“Ahora tengo un buen trabajo y licencia para manejar”, dijo Morales sobre su vida desde que se graduó de la escuela y comenzó a trabajar con su permiso de trabajo que obtuvo con la Acción Diferida. “Me siento más a salvo, con la libertad de manejar sin la preocupación de ser multado, pero todavía falta lo más importante que es la educación”.