Winston-Salem.- Una madre mexicana y sus cinco niños, el último de ellos nacido un día después del fallecimiento de su padre, enfrentan ahora un difícil futuro al quedarse sin la cabeza de familia que sostenía el hogar.

Rogelio Damián, conocido como “El Cuate”, perdió la vida el 17 de noviembre pasado a la edad de 35 años.  Dicen allegados del difunto, que antes de morir había comentado que iba a pagar los dos meses de renta que tenía adeudado en la casa donde han vivido por cerca de 10 años, sitio en el que  hasta el momento criaron a sus hijos.

Pero el alquiler nunca fue pagado y Damián no regresó más. Su cuerpo fue hallado sin vida y no tuvo la oportunidad de despedirse de sus amigos y familia, ni siquiera de asegurarles un techo para pasar los próximos días.

Tan fuerte  fue la noticia para su esposa embarazada, Martina Noyola Peñaloza, que dio a luz a su quinto hijo al día siguiente del deceso del padre, tres semanas antes de lo previsto y sin el apoyo de su pareja, con el que ella contaba.

Al lunes siguiente, al salir del hospital donde perdió y ganó a un miembro de la familia, la viuda tuvo que enfrentar a los administradores del complejo donde habita, quienes por no haber recibido el pago durante los últimos dos meses, se vieron en la necesidad de poner presión y pedirle a la familia que desalojara la casa.

La señora Martina y sus cinco hijos se encontraban en la semana de Acción de Gracias, en la que se acostumbra a reunirse en familia y agradecer por todo lo que se tiene, en un episodio completamente diferente.

No solamente perdieron al padre y proveedor de recursos, sino que ahora hay que responder por un miembro más en la familia y sin siquiera con un hogar para hacerlo.

Afortunadamente, a través de amistades de Martina se hizo contacto con la organización United Way del condado Forsyth y un donante con mucho corazón liquidó la cuenta pendiente con el arrendador, que rebasaba los $450.

Esto les permitió permanecer en su casa hasta final de mes y poder estar en duelo en paz, así como cuidar al bebé recién nacido.

El adiós al 8 del Inter Cuaji
Al velorio de Damían, con duración de dos noches, asistió cada velada cerca de un centenar de personas a despedirse de él.

“El Cuate” , nació un 14 de julio de 1977 en El Arenal, Guerrero, muy cerca de Acapulco. Desde su llegada a Winston-Salem en 1997, formó un equipo de futbol junto con un grupo de amigos, todos originarios de la región de Cuajinicualapa o zonas aledañas, según contaron algunos de sus amigos.

Al integrar el Inter Cuaji hace 15 años y hasta hace poco, “El Cuate” brilló por sus heróicos goles en los prados de futbol cada fin de semana, ganándose el cariño de la comunidad guerrerense del Piedmont, además de encontrar amistades alrededor de todo el estado.

“Era el alma alegre del equipo”, comentó Julio Magallón, su compañero en la delantera y fundador del Inter Cuaji.

“Cada fin de semana estábamos en las canchas conviviendo y todo el mundo lo conocía por eso”, explicó.

Magallón recuerda de Damián su precisión en los tiros libres, donde asegura que a lo largo de su carrera metió al menos seis goles desde la media cancha.

El Inter Cuaji, en su paso por los diferentes torneos y ligas de Carolina del Norte, conquistó varios torneos de la mano de su número 8, El Cuate.

Compitieron en Charlotte, Raleigh, Hickory, Greensboro, Winston-Salem y muchas ciudades más, donde conquistaron una infinidad de torneos, incluyendo la Copa Wendy’s en 2004 y 2005, así como la Tecate en el 2006.

La familia en apuros
Con una vida tranquila y un sueldo sencillo de plomero, Damián llevaba el sustento para su hogar.
Sin embargo, tras su ausencia, la familia perdió el apoyo económico para sobrevivir. Al no tener los contratos de alquiler y otros documentos a su nombre, la viuda ha batallado buscando ayuda de emergencia en distintas organizaciones, además de habérsele ahora multiplicado las responsabilidades.

Para salir adelante, necesita  hallar un nuevo hogar para seguir adelante y dejar lo demás en el pasado, sin tener que descuidar a sus cinco hijos que ahora dependen solamente de una persona.

Todo apoyo sirve
El fin de semana pasado, el Inter Cuaji organizó un cuadrangular de futbol de salón para hacer memoria de su jugador caído y reunir fondos para su familia. La final fue ganada por ellos mismos en tiros penales, jugando ante La Academia. También participaron el Real Llano y Deportivo Guerreros.

Cualquier apoyo para Martina Noyola y sus 5 hijos la ayudarán a salir adelante. Para donar, favor de comunicarse a Qué Pasa al 336-345-4906 o con la señora Alicia al 336-528-8861.