Greensboro.- Es época de graduaciones y mientras miles de jóvenes piensan cómo aplicar todo lo aprendido en las aulas para conseguir algún trabajo, otros ven más allá y aprovechan para hacer una diferencia en su comunidad.

Con tan solo dos años en Estados Unidos y llegando sin hablar inglés, José Oliva no solamente se graduó del high school con distinciones y fue admitido en Guilford College con prácticamente todos los gastos pagados, sino que además el joven de 17 años tiene ya experiencia legislativa trabajando en la Asamblea General del estado e incluso tuvo la oportunidad de conocer al presidente Barack Obama.

“Debo educarme todo lo que pueda y buscar soluciones para hacer un cambio”, explicó Oliva a Qué Pasa.

La historia del inmigrante guatemalteco no es muy diferente a la de muchos más. Cuando era niño, su madre emigró a Estados Unidos para poder brindarle lo que desde su país natal no podía, dejándolo entonces a sus abuelos a su cargo y trayéndolo hasta que le fue posible, cuando José tenía 15 años.

No obstante, lo que probablemente marcó su camino fue el deseo de servir a los demás y buscar la justicia social, a diferencia de quedarse con los brazos cruzados y velar solamente por sí mismo.

Al poco tiempo de su arribo a la Newcomers School, José se convirtió en un consejero del sistema escolar como representante de sus compañeros de clase, siendo el único latino con una posición similar y alcanzando a tener contacto directo con el Superintendente.

Después se transfirió a Greensboro Middle College, donde aprovechó para tomar clases avanzadas AP, y donde fue seleccionado por el director para participar en un programa de una semana en la Asamblea General, fungiendo como asistente o “page” de los legisladores.
Ahí, estuvo en varias sesiones, incluyendo una en la que se discutió acerca de la propuesta de ley para otorgar permisos de conducir a personas indocumentadas.

“Yo no lo sabía y no se dice mucho, pero hay varias partes en esa ley que son muy malas”, dijo él.

Por eso, a su regreso comenzó a informar a su comunidad sobre los peligros, como la parte de “muéstrame los papeles” y los altos costos que llevaría obtener una licencia de ese tipo.

“Lo que importa es enfrentar el miedo de no hablar”, comentó Oliva. “Trato de informar sobre lo que se necesita, sin importar que soy una minoría”.

Marcus Brandon, representante de Guilford en la Legislatura, conoció a Oliva en Raleigh y le ve un futuro prometedor.

“Él es una de mis personas favoritas”, comentó sobre el joven. “Estaba aquí enfocado en una legislación sobre inmigración y me sorprendió que para él sea tan importante volver para educar a su comunidad. Es alguien especial porque habla las cosas de una forma distinta”.