Winston-Salem.- Eudin Sosa Arteaga llegó a Winston-Salem con 16 años para trabajar en la construcción y ayudar a enviar recursos económicos a su familia, en Honduras. Cuatro años más tarde, un trágico accidente de coche acabó con la vida del joven hondureño y ahora su familia pide ayuda para poder repatriar el cuerpo a su país natal.

La tarde del 23 de abril, Sosa conducía una camioneta por la interestatal 40 dirección este. En el vehículo también viajaban sus dos tíos, con quienes vivía, y un amigo. Al llegar a la salida 222, a la altura de Greensboro, Sosa hizo un intento tardío de tomar la salida y perdió el control del vehículo, que patinó por el lado izquierdo de la rampa, chocó contra un terraplén y rodó varias veces, informaron las autoridades de la ciudad en un comunicado.
Según la policía, Sosa fue expulsado del vehículo y murió a causa de las heridas sufridas por el impacto. Sus dos tíos y el tercer pasajero sufrieron varias heridas, pero sus vidas no corrieron peligro.

Desde lo sucedido, sus tíos en Carolina del Norte están buscando los recursos para poder enviar el cuerpo del joven a su país de origen. Con ayuda de una compañera de trabajo, han abierto una página de donaciones en la plataforma Gofundme para recaudar $15,000.
“Pedimos ayuda porque necesitamos repatriar a mi sobrino para Honduras”, dijo Alexis Valle, tío del joven, a Qué Pasa.

Valle recuerda a su sobrino como una persona trabajadora y solidaria. “Era mi mano derecha. Si no tenía yo, él hacía para ayudarnos el uno al otro”, dijo. Y añadió: “Ahora lo único que le estamos pidiendo a Dios es mejorar el dolor que sentimos”.

Desde la aldea de Los Pinos, en el Departamento de Francisco Morazán, en Honduras, la madre de Sosa llora la muerte de su hijo, a quien no ve desde que partió hacia los Estados Unidos.

“Mi hijo se fue a los 16 años, ahorita tenía 21 y hace todo ese tiempo que yo no lo miro. Estoy intentando agarrar fuerzas como se pueda”, dijo Raquel Valle a este medio.

“Nosotros aquí somos bien pobres. Cuando cumplió los 16 años, nos dijo ‘miren yo me voy a ir a los Estados Unidos para poderlos ayudar a ustedes’”, explicó la madre. “Todo lo que mi hijo hacía nos lo mandaba aquí para ayudarnos”.

Desde el accidente, el tío del joven y los otros dos hombres heridos, que trabajan en el sector de la construcción, están de reposo por las heridas sufridas y todavía no han tenido oportunidad de regresar a la obra.

“Estamos aquí de la mano de Dios. No tenemos ni una entrada ni una salida (de dinero). No tenemos recursos”, por lo que costear la repatriación de Sosa se vuelve más difícil.

Valle dijo que si Gofundme no funciona, pondrá “botecitos” en las tiendas para llamar a la solidaridad de la gente y que puedan aportar su granito de arena. Mientras, la familia espera en Honduras para dar el último adiós.

Para hacer una donación, visite: https://bit.ly/3eQEev8

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