Greensboro.- Janette Leyva Hernández y Angélica Rangel son dos jóvenes latinas preparándose en la universidad y después de graduarse, dicen que trabajarán sirviendo a su comunidad y lograr una mejor integración latina con el resto de la sociedad.

Ambas son estudiantes de la Universidad de Carolina del Norte en Greensboro y coinciden en sus raíces latinas, su infancia en California y un interés en estudiar el español para convertirse en profesionales más competentes y poder ayudar a los hispanos de una mejor forma.
Para una clase de composición y escritura en la universidad, la profesora les asignó que desarrollaran un artículo interpretativo, donde tuvieron que elegir un tema de la comunidad latina y explorarlo.
Su elección fue Casa Azul de Greensboro, debido a su misión de servir a los hispanos y todos en general, utilizando el arte y cultura como puente y forma de integración. “El arte es una manera pacífica de unir que no ofende a nadie”, dijo Rangel.
Las estudiantes utilizaron la celebración de Día de Muertos que Casa Azul organizó el pasado 2 de noviembre, donde expusieron varias ofrendas tradicionales y otras con un estilo más contemporáneo.
Para Rangel, “el Día de Muertos es cultura, nuestra tradición, pero los artistas lo han involucrado todo, desde las creencias hasta el lenguaje. Les gusta mucho a los americanos porque no tienen nada parecido”.
 Su compañera, Leyva Hernández, se sorprendió por la cantidad de personas que asistieron al evento, todos interesados en aprender de una nueva cultura.
Precisamente este tipo de vínculos son los que las jóvenes mujeres piensan desarrollar al concluir sus estudios. Leyva Hernández estudia para ser maestra y actualmente participa en la escuela bilingüe Jones Elementary, intentando darle a los niños un espacio para que sean quienes son.
Mientras tanto, Rangel concluyó su servicio en la Guardia Nacional y ahora cursa la carrera de Estudios Globales, con la intención de volver a su hogar en Mount Airy y trabajar por la gente en una organización sin fines de lucro, región del estado donde tanto hace falta.
A continuación, Qué Pasa reproduce el reportaje que las estudiantes Hernández y Rangel escribieron como proyecto para la clase de español que dicta la educadora Sarah Carrig.