Burlington.- Poca comunicación y una falta de confianza hacia los uniformados, barreras por el idioma y limitado conocimiento de las leyes por parte de la gente, son algunas de las dificultades que la Policía de Burlington debe resolver para poder servir mejor a la comunidad hispana.

Como parte de su planeación estratégica para liderar el departamento de policía hacia los próximos años, el jefe Jeffrey Smythe sostuvo un total de siete reuniones comunitarias para escuchar los problemas e ideas de los residentes de Burlington  para poder tener un mejor departamento de policía.

El sábado pasado en la Iglesia Católica del Sagrado Sacramento y acompañado de otros oficiales, Smythe tuvo una junta especial en español para incluir los puntos de vista y necesidades de los hispanos que viven en Burlington en su plan, que en junio presentará al Concejo de la ciudad.

Durante 4 horas y mediante dinámicas de trabajo en grupo, los policías y miembros de la comunidad compartieron con el jefe Smythe problemas que han visto en la el departamento, así como formularon ideas para poder servir mejor a los residentes hispanos de Burlington.

A Elbia Martínez le gustaría que la policía se enfoque más en la seguridad de los niños, tanto estableciendo mayor vigilancia en las parada de autobuses escolares como en las mismas escuelas lidiando con el “bullying” que muchos jóvenes sufren.

Residente del área por los últimos 8 años, Martínez dice que vino a la junta con cierto temor hacia las autoridades, así como muchas otras más personas que viven en Burlington. Hace algún tiempo, el sheriff de Alamance arrestó a muchos hispanos por cometer infracciones menores y en retenes vehiculares, iniciando después desde la cárcel su proceso de deportación.

La comunidad hispana no lo olvida y como consecuencia, existe este temor hacia cualquier persona que ven en uniforme.
Sin embargo, en la junta del sábado se limaron algunas asperezas. Después de escuchar al jefe de policía en personas y sus ideas, Martínez dijo que su pavor hacia la policía se ha disipado.

“Antes tenía miedo a que me arresten solo por ver un policía detrás de mí”, explicó la mexicana. “Ya se aclararon las cosas y con esto ya se me quitó”.

Con una notable tensión del público al principio de la reunión, Smythe contó a los asistentes acerca de su pasado y su interés en resolver este tipo de desconfianzas de los hispanos.

“La única vez que nos importa el estatus migratorio de una personas es si cometió algún crimen”, explicó Smythe al señalar que su departamento de policía ayudará a cualquier persona que lo solicite, así como aclaró la diferencia entre la Policía de Burlington y la Oficina del Sheriff del Condado Alamance, que son organizaciones distintas y no trabajan igual.

Smythe narró que antes de asumir el puesto de jefe de policía en Burlington hace dos años, trabajó por 27 años en Arizona. En 2010, cuando apareció la ley anti inmigrante SB1070 y él comandaba un pequeño departamento de policía en las montañas de Arizona, esta ley afectó a muchas personas. En ese entonces tuvo que responder ante el miedo de la comunidad hispana y eso mismo piensa hacer ahora.

“Traigo esas experiencias conmigo”, dijo Smythe durante la reunión. “No puedo borrar el pasado, pero podemos cambiar las percepciones de la gente hacia la policía con algunas estrategias”.

Algunas de las sugerencias formuladas durante la reunión incluyeron hacer programas enfocados en la juventud e información de la policía más accesible para la gente, como teniendo reuniones comunitarias bimestrales y establecer una oficina especial a dónde acudir.

Hacia la policía, indicaron la imoportancia de contratar más oficiales hispanos y personal bilingüe, además de cursos de español y de concientización cultural.

“Reuniones como esta son buenas porque nos ayudan a tener más conocimuiento e información”, comentó Josefina Marín Mejía al finalizar el evento. “Hay una necesidad de trabajar por ambas partes”.