Pitterboro.- Continúa la controversia en torno a si los cuerpos de policía del condado Chatham y sus municipalidades, deben colaborar o no, con la policía de inmigración ICE, implementando el 287(g).

Durante la última sesión del Consejo condal, en la que se escucharían opiniones de los ciudadanos, antes de tomar una decisión al respecto, varias personas de origen hispano, así como anglosajones, expusieron sus puntos de vista.
Elea Reyna Ocampo, de origen mexicano, conmovió al auditorio diciendo que: “he decidido quedarme a vivir aquí con mi familia, porque pienso que la gente de este lugar es compasiva, es buena, y comprende los graves problemas a los que nos tenemos que enfrentar los inmigrantes”.

Pete Smith, expresó que personalmente apoya una reforma migratoria, “pero es necesario que se tome acción sobre las personas que vienen a vivir ilegalmente al condado. Nos vamos a sentir más seguros si la policía arresta y entrega a inmigración a los que  además de ser estar ilegalmente en el país, violan otras leyes”.
Por su parte Ana María Rodríguez, estadounidense de ascendencia latina, piensa que “no es cuestión de sentirse seguros, y sí de discriminar a los hispanos. No tienen en cuenta que casi toda la comida que se llevan a la boca, la cultivan los inmigrantes, muchos de ellos indocumentados”.
Durante esta sesión no estaba previsto que los comisionados adoptaran una resolución definitiva y se esperan nuevos debates.
Pero para Ileana Dubester, activa defensora de los derechos de los inmigrantes hispanos,  “los comisionados van a hacer lo que les conviene a sus intereses políticos, pero nosotros nos vamos a seguir movilizando. Tenemos que hacerles saber que estamos aquí y que no nos vamos a callar”, expresó.
Este es el resultado de una propuesta que fue llevada al seno de la Comisión por el comisionado republicano Brian Bock, según él para “dejar bien claro que Chatham no es un santuario para ilegales”.
De ser aprobada la propuesta, la nueva posición de la comisión del condado, y del gobierno, sería muy contraria a la mantenida anterioremente, después de que una resolución promovida por la comisión de relaciones humanas del condado en el 2009, rechazara la posibilidad de convertir a los  oficiales de la policía local, en agentes de inmigración, como se pretende con el programa 287(g).