Greensboro.- Los alcaldes de las ciudades de Greensboro, Winston-Salem y Lexington lideraron una junta con líderes de toda la región para trabajar en conjunto para contrarrestar la situación de pobreza que azota a muchas familias.

Durante la presentación de un reporte sobre el crecimiento equitativo en el Piedmont realizado por PolicyLink y PERE, la población hispana en el Piedmont destaca en algunos parámetros como en ser el grupo de mayor crecimiento, pero también en otros como el menor acceso a la educación, con los salarios más bajos y con el mayor nivel de pobreza.

“Estos datos son alarmantes”, dijo Mark Kirnstner de Piedmont Together, una de las organizaciones anfitrionas del encuentro.

Allen Joines, alcalde de Winston-Salem, hizo un llamado a los cerca de 130 asistentes al foro, entre ellos líderes de organizaciones sin fines de lucro, oficiales electos, académicos y trabajadores sociales, a unirse para desarrollar un proyecto inclusivo que ayude de alguan manera a todos los residentes del Piedmont.

Por su lado, la alcaldesa de Greensboro Nancy Vaughan destacó los esfuerzos actuales que ya existen tanto en Greensboro como High Point para contrarrestar los “desiertos de comida”, áreas donde las familias tienen difícil acceso a los alimentos debido a que tienen escasas opciones. Las que existen, normalmente ofrecen los productos a un costo más alto que en otros sitios.  

“Necesitamos asegurarnos que nuestras familias tengan todo lo que necesitan y reciban salarios justos, que puedan tener una vida justa”, comentó Vaughan.

Newell Clark, alcalde de Lexington, describió la situación de pobreza en el condado Davidson, donde no hay muchas fuentes de empleo y muchas personas tienen que viajar a otras ciudades para trabajar.

“Cuesta dinero ser pobre”, dijo Clark al explicar que un galón de leche podría costar $2 en alguna tienda de Winston-Salem. Sin embargo, sin un automóvil para llegar a esa tienda, muchas familias tienen que caminar a una de las tiendas en Lexington, donde ese mismo producto cuesta $4.

Sarita Turner, quien trabajó en parte del estudio de equidad en el Piedmont con PolicyLink, dijo que entre más diversas sean las comunidades, mayor oportunidad económica existen para todos.

La investigadora destacó realidades que se reflejan en el estudio, como el hecho que las personas de color, son quienes reciben los salarios más bajos y quienes tienen el menor nivel de educación, así como el hecho que a pesar que algunas personas tienen dos o más trabajos, no pueden salir de la situación de pobreza.

“Debemos dejar de matar sus sueños y oportunidades”, dijo Turner, en referencia a las barreras implícitas de la sociedad sobre las familias de escasos recursos.

En la última parte del foro, los participantes se separaron en tres grupos para trabajar específicamente en las áreas de creación de empleos, incrementar el acceso de oportunidad para todos, así como ofrecer un camino por la educación a todos.