Ya se sabe que la lactancia materna aporta grandes beneficios al bebé – como las ventajas nutricionales, inmunológicas, metabólicas y afectivas – y, además, trae muchos beneficios psicológicos y físicos para la madre. También y de una gran importancia, el amamantamiento influye de una forma determinante en el desarrollo de la función masticatoria y respiratoria del recién nacido.

Estos son los seis principales beneficios del amamantamiento para la salud bucal del bebé:

1.Es de gran importancia la lactancia materna durante los 6 primeros meses, para el completo desarrollo de las estructuras de la boca, así como para promover patrones correctos de oclusión, deglución y respiración.

2. Aumenta la resistencia del esmalte y demás tejidos duros del diente, por la mejor absorción de calcio y flúor, gracias a las características de las grasas en la leche materna.

3. Aumenta la secreción salival, manteniéndose un PH adecuado en la cavidad bucal, lo que también contribuye a disminuir la incidencia a caries.

4. Los elementos inmunológicos adquiridos durante la lactancia evitan estados alérgicos e infecciones respiratorias que generalmente provocan respiración bucal y anomalías dentofaciales.

5. La función muscular durante la lactancia favorece el mejor desarrollo de los maxilares y facilita la erupción y alineación de los dientes.

6. La ejercitación de los músculos masticadores y faciales al lactar disminuye el 50% las maloclusiones (apiñamiento de los dientes y malas mordidas: mordida cruzada, mordida abierta, etc).

Sin embargo, pese a los beneficios de la lactancia materna, la madre debe quedarse atenta al momento del destete. La lactancia prolongada (después de la erupción del primer diente deciduo) puede afectar negativamente a la salud bucal del bebé, ya que puede promover la aparición de caries precoz de la infancia.