Unos científicos han encontrado nuevas pistas que ayudan a explicar lo que sucede en los sistemas inmunitarios de las personas con lupus, una información que esperan que conduzca a nuevas terapias o ayude a orientar las opciones actuales de tratamiento.

El lupus tiene varias formas, pero la más común es el lupus eritematoso sistémico (LES). En el LES, el sistema inmunitario produce por error anticuerpos contra los tejidos del propio organismo. El ataque puede tener efectos generalizados, dañando la piel, las articulaciones, el corazón, los pulmones, los riñones y el cerebro.

La enfermedad ataca sobre todo a las mujeres, por lo general a partir de los 20 o los 30, según la fundación.

En el nuevo estudio, los investigadores hallaron evidencias de que en las personas con lupus, algunas de las “células B” del sistema inmunitario maduran de manera incorrecta, de forma que fomentan la inflamación en lugar de combatirla.

Los hallazgos, publicados en la edición de marzo de la revista Immunity, podrían ayudar en el desarrollo de nuevas terapias para el lupus, apuntó la investigadora principal, Claudia Mauri, profesora de inmunología del Colegio Universitario de Londres, en Reino Unido.

Se trata de una función crítica, dado que un exceso de interferón alfa conduce a demasiadas células B que producen anticuerpos, dijeron los autores del estudio. Los anticuerpos son soldados necesarios en la lucha del organismo contra la infección, pero en el lupus algunos de esos anticuerpos atacan al mismo cuerpo.

“Seguiremos trabajando para desarrollar nuevas estrategias [de tratamiento] que aprovechen a las células B antiinflamatorias en los pacientes de LES”, aseguró Mauri.

Actualmente se usan varios fármacos para tratar el lupus, incluyendo supresores del sistema inmunitario como la ciclofosfamida y el tacrolimus, y antimaláricos como la hidroxicloroquina, que pueden aliviar la fatiga, el dolor articular y el sarpullido cutáneo que el lupus comúnmente provoca.

En algunos casos, los médicos prueban un medicamento llamado rituximab, un fármaco intravenoso diseñado para eliminar ciertas células B.

El rituximab está aprobado para tratar ciertos tipos de cáncer y la artritis reumatoide, otra enfermedad autoinmune.