El suicidio en las sociedades occidentales sigue siendo un tabú. Según los expertos hablar del suicido con normalidad puede salvar vidas. Así lo defiende el psiquiatra Alejandro Rocamora para quien se habla poco de suicidio en nuestra sociedad, y es ”bueno hablar” de esta situación tan angustiosa para las personas. De hecho, afirma, así lo recomienda la Organización Mundial de la Salud (OMS).

  • Según los datos de la OMS, más de 800.000 personas mueren cada año por suicidio, y es la segunda causa principal de muerte entre personas de 15 a 29 años de edad.
  • Hay indicios de que, por cada adulto que se suicidó, posiblemente más de otros 20 lo intentaron.
  • El 78% de todos los suicidios se produce en países de ingresos bajos y medianos.
  • La ingestión de plaguicidas, el ahorcamiento y las armas de fuego son algunos de los métodos más comunes de suicidio en todo el mundo.

La OMS sostiene que los suicidios se pueden prevenir si se adoptan algunas de las siguientes medidas:
1. restricción del acceso a los medios de suicidio;
2. información responsable por parte de los medios de comunicación;
3. introducción de políticas orientadas a reducir el consumo nocivo de alcohol;
4. identificación temprana, tratamiento y atención de personas con problemas de salud mental y abuso de sustancias, dolores crónicos y trastorno emocional agudo.

Añade la OMS que si bien el vínculo entre el suicidio y los trastornos mentales está bien documentado, muchos suicidios se producen impulsivamente en momentos de crisis, tales como los problemas financieros, las rupturas de relaciones o los dolores y enfermedades crónicas.

Además, las experiencias relacionadas con conflictos, desastres, violencia, abusos, pérdidas y sensación de aislamiento están estrechamente ligadas a conductas suicidas.

Las tasas de suicidio, también son elevadas entre los grupos vulnerables objeto de discriminación, por ejemplo, los refugiados y migrantes; las comunidades indígenas; las personas lesbianas, homosexuales, bisexuales, transexuales, intersexuales; y los reclusos.

Desmontando mitos
El psiquiatra Alejandro Rocamora desmonta algunos de los mitos que rodean al suicidio:
Mito 1.– Quien se quiere matar no lo dice. Criterio científico: de cada diez personas que se suicidan, nueve de ellas dijeron claramente su propósito.
Mito 2.– Quien lo dice no lo hace. Criterio científico: todo el que se suicida expresó con palabras, gestos o amenazas que ocurriría.
Mito 3.– Quienes intentan el suicidio no desean morir: Criterio científico: aunque no todos desean morir, son personas a las cuales les han fracasado sus mecanismos de adaptación y no encuentran alternativas, excepto el atentar contra su vida.
Mito 4.– Las personas que hablan del suicido solo quieren llamar la atención. Criterio científico: todas las amenazas de daño a sí mismos se deben tomar en serio.
Mito 5.- El suicido es siempre impulsivo y ocurre sin advertencia. Criterio científico: muchos suicidas dan algún tipo de indicación verbal o conductual acerca de sus intenciones de hacerse daño.
Mito 6.– Cuando una persona da señales de mejoría o sobrevive a un intento de suicido está fuera de peligro. Criterio científico: en realidad uno de los momentos más peligrosos es inmediatamente después de la crisis.
Mito 7.– El suicidio es siempre hereditario. Criterio científico: no todos se pueden relacionar con la herencia, pero es un factor de riesgo importante, particularmente en familias en que la depresión es común.
Mito 8.- Las personas que se suicidan o lo intentan siempre tiene un trastorno mental. Criterio científico: esta relación varía en según qué sitios y hay casos en los que no había ningún trastorno mental evidente.
Mito 9.- Al hablar sobre suicidio con una persona en este riesgo se le puede incitar a ello. Criterio científico: está comprobado que es todo lo contrario y reduce el peligro de cometerlo.
Mito 10.- El acercarse a una persona en crisis suicida sin preparación, y solo con el sentido común es perjudicial. Criterio científico: si el sentido común nos hace asumir una postura de paciente escucha, se habrá iniciado la prevención.

El papel de los medios
En relación a la postura que deben adoptar los medios de comunicación, Rocamora echa mano de nuevo de la OMS y de su documento no formal, titulado “Prevención del suicidio un instrumento para profesionales de los medios de comunicación”.

Consejos sobre cómo informar del suicidio:

  • Las estadísticas deberán interpretarse cuidadosa y correctamente.
  • Deberán usarse fuentes auténticas y confiables.
  • Los comentarios espontáneos deberán manejarse con cuidado.
  • Evitar una cobertura sensacionalista, particularmente cuando involucra a una celebridad, y reconocer cualquier problema mental que pueda haber tenido.
  • Deberá hacerse el mayor esfuerzo por evitar exageraciones y hay que evitar las fotografías de la víctima, del método empleado y la escena del suicidio. Los titulares en primera página nunca son la ubicación ideal.
  • Deberán evitarse las descripciones detalladas del método usado y cómo lo obtuvo la víctima.
  • No deberá informarse acerca del suicidio como algo inexplicable o simplista. El suicidio nunca es el resultado de un solo factor o hecho.
  • El suicidio no deberá describirse como un método para enfrentar problemas personales tales como bancarrota, incapacidad de aprobar un examen, o abuso sexual.