El glaucoma es un grupo de enfermedades oculares que causan el daño progresivo del nervio óptico y se caracteriza por una pérdida del tejido nervioso que causa la pérdida de la visión.

El nervio óptico es un grupo de aproximadamente un millón de fibras nerviosas individuales y transmite señales visuales desde el ojo al cerebro. La forma más común de glaucoma, glaucoma primario de ángulo abierto, se asocia al aumento de la presión de los fluidos dentro del ojo.

Este aumento de la presión causa un daño progresivo al nervio óptico y la pérdida de fibras nerviosas. Puede causar pérdida de la visión. El glaucoma avanzado incluso puede causar ceguera.

No todas las personas que sufren de presión ocular alta desarrollan glaucoma y muchas personas con una presión ocular normal sufren glaucoma. Cuando la presión dentro del ojo es demasiado alta para ese nervio óptico especifico, independientemente de que tanta sea esa presión, se producirá glaucoma.

En EU, el glaucoma es la segunda causa de ceguera. Con mucha frecuencia ocurre en personas mayores de 40 años, a pesar de que existe una forma congénita o infantil de la glaucoma.

Las personas con una historia familiar de glaucoma, los afroamericanos de más de 40 años y los hispanos de más de 60 años corren un mayor riesgo de desarrollar glaucoma.

Otros factores de riesgo incluyen córneas más delgadas, inflamación crónica del ojo y la utilización de medicamentos que aumentan la presión en los ojos.

La forma más común de la enfermedad: glaucoma primario de ángulo abierto, se desarrolla lentamente y generalmente sin ningún tipo de síntoma.

Muchas personas no se dan cuenta de que sufren esta condición hasta que ya ha ocurrido una pérdida significativa de la visión. Inicialmente, afecta la visión periférica o lateral, pero puede avanzar hasta causar una pérdida de la visión central. Si no se la trata, el glaucoma puede llevar a una pérdida significativa de la visión de ambos ojos, incluso a la ceguera.

Un tipo menos común: glaucoma agudo de ángulo cerrado, generalmente ocurre abruptamente debido a un aumento rápido de la presión en el ojo. Sus síntomas pueden incluir dolor ocular severo, náuseas, enrojecimiento de los ojos, aparición de anillos de color alrededor de las luces y visión borrosa. Esta condición es una emergencia ocular y se debe obtener asistencia médica inmediatamente, ya que una pérdida severa de la visión puede presentarse rápidamente.

Actualmente, el glaucoma no se puede prevenir, pero si se diagnostica y trata tempranamente, generalmente se puede controlar. Los medicamentos o la cirugía pueden retardar o evitar una mayor pérdida de la visión. Sin embargo, la visión que ya se ha perdido a causa del glaucoma no se puede restaurar. Por este motivo, la Asociación Americana de Optometría recomienda, como medida preventiva de atención ocular, un examen del ojo dilatado en forma anual para las personas que corren el riesgo de sufrir glaucoma. De acuerdo con su condición específica, su doctor puede recomendar exámenes más frecuentes.

 

Factores de riesgo

Ciertos factores pueden aumentar el riesgo de desarrollar glaucoma. Estos son:

 

z Edad: las personas de más de 60 años corren un mayor riesgo de desarrollar la enfermedad. En el caso de los afroamericanos, sin embargo, el aumento en el riesgo comienza a los 40 años. El riesgo de contraer glaucoma aumenta ligeramente con cada año que pasa.

 

z Raza: Las personas de raza afroamericana tienen una mayor probabilidad de sufrir glaucoma que las personas de raza caucásica y son mucho más proclives a sufrir una pérdida permanente de la visión como resultado de esta. Las personas de raza asiático-americana tienen un mayor riesgo de sufrir glaucoma de ángulo cerrado y las personas americanas de origen japonés son más proclives a sufrir glaucoma de baja tensión.

 

z Historial familiar de glaucoma: la historia familiar de glaucoma aumenta el riesgo de desarrollar la enfermedad.

 

z Condiciones médicas: algunos estudios indican que la diabetes puede aumentar el riesgo de desarrollar glaucoma, así como la presión sanguínea elevada y enfermedades del corazón.

 

z Lesiones físicas a los ojos: el trauma severo, como por ejemplo un golpe en el ojo, puede causar un aumento inmediato en la presión ocular y aumentos futuros en la presión debido a daños internos. Las lesiones también pueden dislocar el lente o cristalino, cerrar el ángulo de drenaje y aumentar la presión.

 

z Otros factores de riesgo relacionados con los ojos: la anatomía del ojo, es decir, el grosor de la córnea y la apariencia del nervio óptico, indican el riesgo de desarrollar glaucoma. Las condiciones como el desprendimiento de retina, los tumores oculares y las inflamaciones oculares también pueden causar glaucoma. Algunos estudios sugieren que la miopía elevada también pueden ser un factor de riesgo para el desarrollo de glaucoma.

 

z Uso de corticosteroides: la utilización de corticosteroides durante períodos prolongados de tiempo aparentemente pone en riesgo a algunas personas de sufrir glaucoma secundario.