La importancia del cuidado de nuestros labios es tan relevante como cualquier área sensible del rostro. La boca da cuenta de nuestra jovialidad, nuestros cuidados personales, y también de nuestro estado de salud.

Y aunque la naturaleza y nuestros genes pudieron o no haber sido generosos, gracias a las nuevas tecnologías de la medicina estética podemos lograr labios hidratados, lisos, de aspecto carnoso y atractivos.

El secreto consiste en conocer todas las opciones disponibles y asesorarse por un experto que, de acuerdo a la necesidad del paciente, aconsejará el uso de una técnica personalizada.

“El labio ocupa, al igual que la nariz, una parte central de nuestro rostro y tiene una gran importancia en la estética facial. Anatómicamente, tiene mucosa igual que los órganos y piel”, explica el Dr. Ricardo Hoogstra, médico cirujano especialista en cirugías estéticas no invasivas.

A medida que se pierde colágeno en la fina piel alrededor de los labios, minúsculas líneas verticales empiezan a plasmarse. Estas arrugas pueden retardarse y evitarse. Pero si ya están instaladas, se puede revertir la situación con tratamientos y técnicas mínimamente invasivas.

Factores de riesgo

Una de los principales causas que afectan la salud y la belleza de los labios son las radiaciones ultravioletas. Como la piel no tiene melanina, permanece desprotegida ante este contexto. También carece de glándulas sudoríparas y de glándulas sebáceas, por lo que se agrietan fácilmente.

Por esta razón hay que proteger las mucosas con productos que las lubriquen y protejan de los rayos solares. Para ello hay cremas y lápices labiales que poseen propiedades hidratantes y factores de protección UV, que además de evitar las radiaciones, mantienen la piel humectada y nutrida, evitando así la resequedad, comienzo de toda arruga.

Cigarrillos no

Otro elemento importante de agresión es el cigarrillo. “Produce una gran irritación de los labios en fumadores crónicos, además de aumentar el porcentaje de cáncer. Siempre es preferible no fumar”. Se provocan grietas en las comisuras de la piel de los fumadores, y pierde colágeno más rápidamente que las que no poseen este hábito.

Por otro lado, “los pacientes compulsivos tomadores de mate suelen tener mayor índice de arrugas”, continúa Hoogstra, dado que “la contracción circunferencial produce las típicas arrugas labiales verticales”.