Según una investigación reciente, la transmisión generalizada del virus tiene mucho que ver con los niveles de humedad. La investigación aparece en una edición reciente de la revista PLoS One.

En las regiones templadas como América del Norte y Europa, la gripe alcanza su punto máximo en invierno, cuando la humedad es baja. Pero en algunas regiones tropicales, la influenza prospera en la temporada de lluvias, anotaron investigadores del Instituto Politécnico y la Universidad Estatal de Virginia, en Blacksburg.

Tras medir la tasa de supervivencia del virus de la influenza A en niveles distintos de humedad, los investigadores concluyeron que la gripe es más común en los meses de invierno debido a que la viabilidad del virus en el moco aumenta cuando la humedad relativa es inferior al 50 por ciento. Sin embargo, el virus también prospera cuando la humedad se acerca al 100%.

“Añadimos virus de la gripe a gotitas de fluido respiratorio simulado y a moco humano real, y entonces medimos qué fracción sobrevivía tras exponerlo a humedades relativas bajas, medias y altas”, señaló en un comunicado Linsey Marr, profesora asociada de ingeniería civil y ambiental del Tecnológico de Virginia. Cuando la humedad es baja bajo techo en invierno, explicaron los investigadores, las gotas respiratorias se evaporan por completo. El virus puede sobrevivir mejor bajo esas condiciones secas.

Pero cuando la humedad aumenta a niveles moderados, las gotitas no se evaporan por completo, de forma que le virus sigue expuesto a unos niveles más altos de sustancia químicas y es menos capaz de infectar a las células.

Los investigadores concluyeron que la humedad afecta a las concentraciones de sales y proteínas en las gotitas respiratorias, lo que afecta la supervivencia del virus. Ese es el motivo de que la gripe sea estacional, razonaron.

En EU, la temporada de gripe puede comenzar incluso en octubre y continuar incluso hasta finales de mayo, según los Centros para el Control y la Prevención de las Enfermedades (CDC).