La ansiedad es una palabra que describe los sentimientos de preocupación, nerviosismo, miedo, aprensión, intranquilidad o inquietud. Los sentimientos normales de ansiedad suelen servir como un “sistema de alarma”, que lo alertan de un peligro.

Por ejemplo, imagine que vuelve a su hogar y encuentra un ladrón en la sala de estar. El corazón le late rápido. Las palmas se le llenan de sudor. Su mente se acelera. En esta situación, la ansiedad puede proporcionar un estado de mayor atención que lo ayuda a salir del peligro. En situaciones más normales pero de mucho trabajo, la ansiedad puede darle la energía necesaria para hacer las cosas.
Pero, a veces, la ansiedad puede estar fuera de control y darle un sentido de temor y miedo sin ningún motivo aparente. Este tipo de ansiedad puede perturbar su vida.

¿Existen diferentes tipos de ansiedad?
Sí. La ansiedad puede ser un sentimiento general de preocupación, un ataque repentino de pánico o miedo a una situación o a un objeto determinado.

¿Qué es el trastorno de ansiedad generalizada?
El trastorno de ansiedad generalizada es la ansiedad constante que no está relacionada con ningún evento ni situación en particular, o que está desproporcionada con respecto a lo que esperaría. Por ejemplo, una persona que tiene el trastorno de ansiedad generalizada puede preocuparse en forma constante por un hijo que está perfectamente sano.
Alrededor de 4 millones de adultos de los Estados Unidos tienen el trastorno de ansiedad de generalizada o GAD, por sus siglas en inglés. Las mujeres tienen más probabilidades que los hombres de tenerlo. Por lo general, comienza a afectar a las personas cuando tienen entre 20 y 25 años.
¿Cómo sé si tengo GAD?
La mayoría de las personas se preocupan cada tanto y estas preocupaciones ocasionales son normales. No significan que usted tenga un GAD. Si tiene un GAD, usted se preocupa tanto que interfiere en su vida diaria, y se siente tenso y preocupado la mayoría de los días. Otros signos del GAD incluyen los siguientes:

  • Dificultad para quedarse dormido o permanecer dormido.
  • Tensión muscular.
  • Irritabilidad.
  • Problemas para concentrarse.
  • Sensación de cansarse con facilidad.
  • Inquietud o sentimiento de estar nervioso o a punto de estallar.
  • Temblores.
  • Falta de aire.
  • Latidos cardíacos acelerados.
  • Boca seca.
  • Mareos.
  • Náuseas.

Si se siente tenso la mayoría de las veces y tiene algunos de estos síntomas, hable con su médico. Es probable que su médico lo examine y le haga algunas preguntas para asegurarse de que no haya ninguna otra causa de sus síntomas. A veces, determinados tipos de medicamentos pueden provocar el GAD. También podría tener estos síntomas si la glándula tiroides es demasiado activa o si está deprimido. Sin embargo, si su médico no encuentra ninguna otra causa de sus síntomas, es posible que necesite recibir tratamiento para el GAD.