Las mujeres embarazadas que sufren ataques de asma en los primeros tres meses de gestación podrían tener un bebe con malformaciones congénitas, según un estudio reciente.

El estudio, realizado por investigadores de la Universidad de Montreal en la facultad farmacéutica, arrojó estos resultados después de analizar 4,344 archivos de mujeres en los primeros tres meses de embarazo.

El 48 por ciento de las madres que tuvo un ataque de asma durante los primeros tres meses tuvieron más probabilidades de tener un bebé con por lo menos un defecto congénito que las madres asmáticas que no tuvieron ninguna crisis durante el primer trimestre de gestación.

El porcentaje de los defectos de los niños entre las madres que tuvieron algún tipo de ataque fue del 12.8 por ciento, comparado con un 8.9 por ciento entre las madres que tuvieron un mejor control del asma.

Peligro por falta de oxígeno

“El incremento del riesgo de una mayor malformación se ve más alto entre mujeres que no llenaron ninguna prescripción oral de corticosteroides (para el asma) durante el embarazo, con dos veces de incremento entre mujeres con un ataque durante el primer trimestre”, afirmó el estudio.

Maeve E. O’Connor, doctora especialista del Centro de Alergias y Asma de Carolina del Norte, dijo que “el feto no tiene el suficiente oxígeno. Si la madre tiene un ataque de asma y si ella no está oxigenando su sangre, entonces tampoco está oxigenado la sangre del bebé. Esto puede causar una herida en el cerebro”.

Desconfianza en medicamentos

O’Connor asegura que los primeros tres meses del embarazo son esenciales para el desarrollo del bebé, y que uno de estos episodios podría ser fatal e irreversible.

“Muchas mujeres embarazadas piensan que por el hecho de estar embarazadas no pueden tomar medicina para el asma y eso no es verdad”, dijo O’Connor.

“Y muchas veces visitan médicos que no son especialista en asma que realmente tampoco saben cómo tratarla”.

Otro de los inconvenientes que se presentan entre las mujeres embarazadas latinas es que muchas de ellas no creen mucho en el efecto de los medicamentos.

Muchas de las mujeres no manejan bien el inglés y en consecuencia no saber seguir las indicaciones del médico de manera adecuada, por lo que O’Connor sugiere la presencia de un traductor.

Entre las recomendaciones para mujeres asmáticas embarazadas se encuentran llevar siempre con ellas un inhalador en caso de un ataque y visitar a un médico especialista en Asma.

La American Academy of Allergy, Asthma & Immunology, (AAAAI), también recomienda que eviten contactos con posibles causas de un ataque de asma como el polvo, humo del cigarrillo, animales, entre otros.