El ritmo y las exigencias de la vida actual hacen que el cuerpo y la mente se estresen. Cada día la vida se complica más. El tiempo parece no alcanzar para cumplir con las responsabilidades que enfrentamos a diario. 

Después de un tiempo de estar sometidos al estrés tanto la mente y como el cuerpo comienzan a mostrar señales de agotamiento.

Algunos de los síntomas de estrés más habituales son:  cansancio, sobrepeso,  acné, depresión, irritabilidad, dolores musculares, úlceras, insomnio, menstruación irregular y caída del cabello, entre otros.

La caída del cabello, también llamada alopecia,  es una de los efectos más comunes en las personas que padecen de un estrés     prolongado.

La pérdida de pelo puede estar relacionada con diferentes causas. Algunas de ellas pueden corresponder a llevar una alimentación desequilibrada, o una dieta pobre en minerales y nutrientes. Otras causas son padecer una enfermedad o fiebre alta o una infección complicada o por un tratamiento médico, como la quimioterapia.

La alopecia por estrés es la pérdida de pelo debido a un estado constante de ansiedad, nerviosismo y tensiones.

Algunas de las situaciones que las provocan son: presiones en el trabajo, duelo por la muerte de un ser querido, baja autoestima, ansiedad y depresión, problemas conyugales, rupturas sentimentales, crisis vitales, etc.

Los síntomas de la alopecia por estrés son:
La caída del cabello es generalizada, sin una zona localizada.  Disminuye la densidad del pelo en toda la superficie del cuero cabelludo. El pelo cae de forma imprecisa y similar de todas las zonas de la cabeza.

Una persona que sufre de un gran estrés inesperadamente puede perder hasta tres cuartas partes del cabello y cuando esto ocurre el pelo se cae en “manojos” mientras lo peina o lo lava.

En cuestión de 10 o 15 días una persona con estrés puede notar como la mayor parte de su pelo desaparece. Esto sucede justo en los días con mayor ansiedad o en días posteriores . Superado este, al cabo de unas semanas lo normal es que el pelo vuelva a nacer sin necesidad de tratamiento.

Recomendaciones
Como en la alopecia nerviosa la pérdida del cabello es producida por ansiedad o estrés es necesario llevar al paciente a un estado de calma para que el cabello vuelva a crecer con normalidad.

Para reducir el estrés se aconseja:

  1. Dormir tranquilamente ocho horas.
  2. Preocuparse menos.
  3. Hablar. Comunicar lo que le pasa.
  4. Hacer alguna actividad física. Lo recomendable es hacer un mínimo de 30 minutos de ejercicios tres veces a la semana.
  5. Buscar una actividad que pueda disfrutar, como meditar, practicar yoga,  pescar, pintar,  tejer o cualquier pasatiempo que relaje tu mente.
  6. Reducir el consumo de alcohol, tabaco y café. Estos parecerían ayudarte a controlar la ansiedad del momento, pero te podrían dejar con un problema mayor aún: una adicción.
  7. Hacer una dieta saludable y nutritiva.
  8. Organizarse. No querer hacer más de lo que se puede.
  9. Aprender a decir que no.