Las vacunas son la principal medida de prevención contra muchas enfermedades infecto-contagiosas que pueden ser muy graves. Además de proteger directamente a quiénes las reciben contra las mismas, benefician al conjunto de la sociedad ya que evitan su propagación.

Sin embargo, existen varias ideas erróneas o poco informadas sobre la vacunación que es importante abandonar:

1. No son necesarias porque muchas enfermedades han sido erradicadas
Falso: Aunque la polio, la varicela o la rubéola son ahora poco comunes, no se puede decir que estén erradicadas. Además, enfermedades como la tos ferina, la influenza o la meningitis son comunes aún y es importante prevenirlas.

Si bien algunas enfermedades prevenibles mediante vacunación pueden ser poco comunes en muchos países, los agentes infecciosos que las provocan siguen circulando en varios lugares del mundo y pueden infectar a personas no protegidas. Sin esa prevención, pueden manifestarse y tener graves consecuencias para la salud, llegando a ser incluso mortales.

2. Tienen mercurio, que daña a los niños
A medias cierto: Algunas vacunas contienen timerosal, una forma de mercurio que evita que se contaminen. Pero, en 1999 los Servicios de Salud Pública, la Academia Americana de Pediatría y los laboratorios manufactureros de vacunas acordaron reducir su uso, y desde 2001 las vacunas infantiles ya no lo contienen, según informan los Centros para el Control y la Prevención de Enfermedades (CDC).

3. No ayudan a prevenir enfermedades
A medias cierto: Las vacunas protegen entre un 85% y 99%, por lo que existe un riesgo mínimo de enfermarse aún estando vacunado, según informa el CAVR. Pero, si estás vacunado y te enfermas, la enfermedad no será tan grave, y evitarás las complicaciones. Por ejemplo, las paperas pueden causar sordera; la varicela, encefalitis, y la polio, parálisis permanente.

4. Pueden causar autismo
Falso: En 1998, Andrew Wakefield aseguró que la vacuna MMR (contra las paperas, el sarampión y la rubéola) provocaba autismo regresivo. Esto desató pánico, pero durante los 10 años siguientes muchos estudios desmintieron la relación entre la MMR y el autismo, según explica el Dr. Mark Horton, director del Departamento de Salud Pública de California.

5. Es peligroso recibir más de una vacuna a la vez
Falso: Muchos padres se preocupan si sus hijos reciben múltiples vacunas de una sola vez, informa el CAVR, pero esto no tiene ningún peligro. Antes de administrar múltiples vacunas, se hacen estudios para comprobar que no haya reacciones adversas, y que el cuerpo las reciba bien.

La aplicación de múltiples vacunas tiene sus beneficios y su razón de ser: al aplicar varias inmunizaciones en una ocasión, se asegura que los niños obtendrán una protección mayor contra las enfermedades en menos tiempo; además de que se evitan varias visitas al doctor, según explican los CDC.

6. Tienen efectos secundarios peligrosos
A medias cierto: Todos los tratamientos médicos, vacunas incluidas, pueden presentar efectos secundarios, explica la Clínica Mayo. Pero, los efectos secundarios de las vacunas se reducen a dolor en el lugar de la inyección, y tal vez un poco de fiebre. Las reacciones graves son tan raras que se presenta sólo en uno de cada mil, o en uno de cada millón de casos.

7. Las enfermedades leves no necesitan una vacuna
Falso: Hay enfermedades prevenibles con vacunas que no parecen tan graves… hasta que se complican. Algunas enfermedades infantiles pueden presentar graves complicaciones, e incluso llevar a la muerte, informa la Organización Mundial de la Salud (OMS). Tan solo la “inofensiva” gripe cobra cada año entre 3,000 y 49,000 vidas en EE.UU. ¿Aún crees que no es grave?

8.  Es mejor la inmunización por la enfermedad que por las vacunas, ya que es la vía natural.
Esto es incorrecto. Hay enfermedades que pueden tener consecuencias graves tanto en niños como en adultos. Las personas no vacunadas quedan muy expuestos a esos riesgos. Por ejemplo, el sarampión, la parotiditis y la rubéola pueden llevar a la neumonía, encefalitis, ceguera, síndrome de rubéola congénita (cuando una mujer contrae rubéola al principio del embarazo) e, incluso, a la muerte.

Por el contrario, las vacunas no causan las enfermedades ni generan las complicaciones de las mismas. Una vacuna sólo interactúa con el sistema inmunitario generando en el organismo una reacción similar a la que produciría la infección natural, pero sin que la persona llegue a padecerla. Por lo tanto, la vacunación es la vía efectiva y saludable de prevención.

9. Una embarazada no puede vacunarse
A medias cierto: Algunas vacunas no pueden ser administradas durante el embarazo. Pero otras son completamente seguras. Diversos estudios indican que la vacunación no produce ningún daño al feto, según la Red Nacional de Información sobre la Inmunización (NNII, por sus siglas en inglés).

10. Las vacunas son sólo para los niños
Falso: La gente suele comprender la importancia de las vacunas en la niñez, pero muchos se sorprenden al enterarse que las vacunas también son importantes para los adultos, explica el CAVR. Muchas de las vacunas para adultos son refuerzos, pero también hay vacunas especialmente recomendadas para la adolescencia y la adultez.