Aunque parezca inofensivo, el hábito de comerse las uñas puede generar consecuencias negativas más allá de la estética. Esa manía podría perjudicar la salud bucal y hasta torcer los dientes. Se calcula que un 5% de la población cultiva la mala costumbre de mordisquearse las uñas, un hábito patológico muy extendido sobre todo en la infancia y la edad juvenil.

No se trata de una adicción casual. Expertos afirman que posee un origen psicológico. Aunque no sea considerada una enfermedad, provoca daños en los dedos, labios y encías, además del desgaste prematuro de los incisivos centrales superiores, dientes de enorme repercusión en la buena apariencia de la sonrisa.

Comerse las uñas podría producir infecciones bacterianas y virales en los labios y la mucosa oral. Los pequeños traumatismos que el mordisqueo ocasiona en las mucosas labiales hacen que las enfermedades infecciosas, como el herpes y las aftas, sean más comunes en estas personas. La

Academia Norteamericana de Odontología destaca que el 41% de los niños con el hábito de comerse las uñas presentan daño en los dientes y las encías.

Cuando el tema es el hábito de comerse las uñas entre aquellos que usan aparatos bucales, los riesgos de desarrollar complicaciones son aún más graves. Los dientes, que ya se encuentran bajo la presión de los frenillos, reciben aún más presión debido al mordisqueo, lo que podría conllevar a la debilidad de la raíz de los dientes.

Y para aquellos que ya dejaron los frenillos, pero que se siguen comiéndose las uñas, nada podría ser peor que ver a los dientes volver a torcerse. Así que evita ese hábito. Estos son algunos tips para olvidar esa práctica tan dañina:

1 – Píntate las uñas con un líquido específico para dejar de comerse las uñas, que contenga acetona o alcohol etílico. Esos productos dejan un sabor amargo en la boca que te impiden seguir mordisqueándote los dedos.
2 – Come chicle cuando sientas ansiedad. Es una buena manera de alejar el estrés sin comprometer las uñas.
3- Ponte alcohol. Si llegas al punto de morder los dedos para quitar cada pellejito que encuentras, ponte un poco de alcohol luego de hacerlo, pues el ardor que sentirás por unos segundos no te dará ganas de volver a comerte las uñas.