Se hace necesario personalizar cada situación en base a la edad, antecedentes familiares en relación con enfermedades oculares y hallazgos de una primera consulta.

  • En edad preescolar y escolar (hasta los 14-16 años), debería ser el oftalmólogo quien en base a los hallazgos de una visita previa personalizara la periodicidad necesaria.
  • En adultos jóvenes (16-40 años), si una exploración previa fuera normal, y ante la ausencia de síntomas, una visita cada 4-5 años hasta los 40 años pudiera ser suficiente.
  • En adultos no tan jóvenes (40-64 años), tras la información recogida en la visita previa, se recomienda una visita cada 2-4 años.
  • A partir de los 65 años, se recomienda una revisión cada 1-2 años incluso en ausencia de síntomas.

Muchos tenemos la mala costumbre de ir al médico recién cuando encontramos algún síntoma fuera de lo normal. Si hace tiempo notas que te cuesta leer la pantalla del ordenador, no reconoces los subtítulos de las películas o te duele mucho la cabeza, entonces ya manifiestas algunas señales de que necesitas un chequeo cuanto antes. No esperes a que los problemas se tornen más graves: siempre es mejor prevenir que curar.

Sufres dolores de cabeza con frecuencia. A veces los dolores de cabeza son causados por problemas en los ojos. Nuestros ojos se cansan debido a una visión en mal estado o porque no usamos los anteojos adecuados, lo cual trae como consecuencia dolores de cabeza.

Ves borroso. Si ves borroso, señal de que debes visitar al oculista cuanto antes. Seguramente necesitas alguna corrección.

Tienes los “ojos vidriosos” o demasiado secos. Estos pueden ser síntomas de alguna infección.
Tienes los ojos rojos. El enrojecimiento en los ojos significa que los tienes irritados. Si bien puede deberse a un problema pasajero, como alergia estacional o cansancio, visita al oftalmólogo para encontrar la causa y buscar una solución.

Uso de nuevos cosméticos. ¿Te estás maquillando con nuevos productos? ¿Has cambiado de lentes de contacto? Chequea la opinión de tu médico.