Si tu hogar se está convirtiendo en un cuarto de juegos, sigue estos consejos y podrás encontrar tu decoración debajo de todo el colorido plástico.

Clasifica

  • El primer paso para controlar los juguetes es clasificarlos. Haz que tu hijo te ayude, no importa cuán pequeño sea. Separa los juguetes viejos, rotos o que ya no se usen. Cuando tengas solo los juguetes con los que tu hijo se quiere quedar, divídelos por categoría. Separa los carritos de las muñecas y los osos de los libros. Separa todos los juguetes pequeños para guardarlos en un contenedor separado.

Deshazte de lo roto, viejo o que no se usa

  • Después de clasificar necesitas decidir qué hacer con los juguetes viejos. En cuanto a los rotos, el mejor lugar es seguramente la basura. Los juguetes viejos o que ya no se usen los puedes donar a familiares, amigos o locales de venta de segunda mano. Si prefieres sacarles un poco de dinero, puedes venderlos en una venta de garaje o por medio de clasificados.

Guarda los juguetes por tamaño y categoría

  • Haz que la limpieza sea fácil para tu hijo. Usa cajas de plástico para guardar los juguetes, y sepáralos en categorías. Guarda todos los bloques en una caja y los animales de plástico en otra. Guarda las cosas pequeñas en envases pequeños.

Deja que tu hijo juegue con una caja a la vez y que no agarre otra hasta que guarde la primera. Si las cajas estarán en la sala o en otro lugar de uso común, puedes usar contenedores de materiales naturales, como el mimbre, para que mejor combinen con tu decoración.

Etiqueta cada contenedor

  • Para prevenir que tu hijo abra cada caja buscando los juguetes que quiere, pon etiquetas que describan los contenidos de cada una. Si tu niño ya sabe leer, simplemente escribe lo que tiene la caja.

Para niños más pequeños, toma una foto del contenido y asegúrala del lado de afuera del contenedor. Revisa de vez en cuando los contenidos para asegurarte que los juguetes en la foto todavía son los que están en la caja.

Asigna un lugar para cada juguete

  • Aparte de cada juguete tener su caja, es importante que cada caja tenga su lugar. Decide que juguetes quedara en la sala, en el cuarto de tu hijo o guardados en un closet lejos de las manos de tu niño. Asegúrate de siempre poner los juguetes en el mismo lugar para que tu hijo pueda aprender a guardar las cosas fácilmente.

Usa todo el espacio disponible

  • Si no tienes mucho espacio no necesitas apilar los juguetes en un lado de la sala. Usa otros espacios para que estos puedan estar fuera de la vista. Puedes guardar cosas debajo de la cama, en un colgador atrás de la puerta, o dentro de mesas decorativas o.

Limita la cantidad

  • Es importante una vez que tengas una cantidad manejable de juguetes, que limites la cantidad para que no vuelvas a tener el mismo problema en unos meses más. Un método que funciona bastante bien es el de la rotación.

Deja pocos juguetes al alcance de tu hijo, y guarda el resto. En unos días o semanas, cambia los juguetes que tu hijo está usando por algunos de los que están guardados. Así tu hijo sentirá que tiene nuevos juguetes, los disfrutara más y tú no tendrás tantos juguetes en tu hogar.
Otra idea que puedes considerar es la de donar un juguete viejo por cada uno nuevo que tu hijo reciba, así nunca aumentara la cantidad que tienes en casa.

Foto: Cortesía