Ahora que se aproximan las fiestas navideñas, se multiplican las organizaciones que piden ayudas para los más desfavorecidos. Casi todas estas organizaciones hacen una gran labor y desempeñan servicios vitales en todo el país. Además, en la difícil situación económica actual, muchas están lidiando con serias dificultades, para nombrar sólo dos: un aumento de la demanda de servicios y ayudas y una disminución de la financiación.

Pero una vez más hemos de tener cuidado. Las entidades benéficas legítimas se están enfrentando a la competencia de entidades impostoras que solicitan contribuciones para fines benéficos falsos o que no son del todo honestos respecto a cómo van a utilizar las contribuciones recibidas. Si está pensando en hacer un donativo, le conviene saber cuáles son algunos de los indicios de una estafa:

• Organizaciones que ejercen demasiada presión para obtener su donativo. Rechácelos y cuelgue el teléfono.

• Un agradecimiento por una contribución que no recuerda haber hecho.

• Sea escéptico: los estafadores oportunistas mienten para obtener su dinero.

• Solicitud de dinero en efectivo. No tendrá ningún comprobante de su contribución.

• Entidades de caridad que aparecen de la noche a la mañana, especialmente aquellas cuya causa esté relacionada con eventos de actualidad o desastres naturales. Probablemente carezcan de la infraestructura necesaria para que sus donativos lleguen a las personas o áreas afectadas.

Esta información está disponible para el consumidor gracias a la Comisión Federal de Comercio. La Comisión Federal de Comercio trabaja en favor del consumidor para la prevención de prácticas comerciales fraudulentas y desleales aportando información de utilidad al consumidor con el objetivo de identificar, detener y evitar dichas prácticas. Visite www.ftc.gov para más información. Aprenda más sobre cómo evitar el fraude de caridad en ftc.gov/donaciones.