El clima está impredecible y fuertes lluvias caen en Carolina del Norte causando estragos en nuestra comunidad. Una de estas tormentas puede causar graves trastornos a la economía familiar. Pero, además de las lluvias, hay otros desastres naturales que pueden ocurrir en cualquier momento, como terremotos, incendios, inundaciones, tornados, etc.

Hay que estar preparado para estas situaciones catastróficas. Los siguientes consejos le ayudarán a afrontar estas emergencias:

Seguros

  • Revise su cobertura de seguros y  haga un reclamo lo antes posible.  
  • Si tiene dificultades para entender su póliza, piense en contratar a un perito o tasador público con licencia. Esta persona le puede ayudar a entender su cobertura.

Crédito

  • Haga un inventario de las tarjetas de crédito que usted tiene. Si no las puede localizar, llame a las compañías emisoras de las tarjetas  lo antes posible para reportar que han desaparecido.
  • Utilice las tarjetas de crédito prudentemente. Si gasta demasiado tras un desastre, puede acumular saldos demasiado grandes que serán difíciles de pagar.
  • Sepa cual es su límite de crédito. Si no tiene más remedio que sobrepasar el límite establecido, pídale a la compañía emisora de la tarjeta que le aumente el límite en vez de sobrepasarlo.
  • Tenga cuidado con las estafas. No acepte ofertas de crédito que parecen muy fáciles de obtener. Rechace las ofertas que vienen con un número que empieza por 900. Esto números pueden estar en el extranjero y le pueden cobrar $4 el minuto.
  • Rechace las ofertas no solicitadas, que cobran una comisión por rellenar solicitudes de préstamos y becas.
  • No divulgue su número de Seguro Social o de ITIN, ni la información de su tarjeta de crédito (número y fecha de vencimiento), el número de su cuenta de cheques por teléfono a no ser que haya sido usted el que haya hecho la llamada.  

Ingresos y gastos

  • Haga una lista de prioridades financieras. Es posible que su presupuesto se vea afectado por una reducción de ingresos y aumento de gastos, así que tenga en cuenta cada cantidad con mucho cuidado.
  • Guarde la gran parte de su dinero en su institución financiera.  El dinero en el bolsillo es más peligroso que tenerlo en una cuenta de ahorros o de cheques.
  • Si no va a poder hacer todos los pagos habituales, póngase en contacto con sus prestamistas lo antes posible. Escriba una carta a cada prestamista con lo siguiente:
  • Explique su situación con todo detalle.
  • Solicite soluciones específicas. Sea realista y nunca proponga algo que no pueda pagar.  
  • Incluya si es posible la fecha en la que usted crea que va a poder volver a hacer los pagos de forma normal.  
  • Incluya la documentación importante.
  • Guarde copias de toda la correspondencia.