Todos sabemos lo difícil que es ahorrar, no sólo porque tenemos que poder prescindir de un poco de dinero cada mes para poder usarlo más tarde, sino, y sobre todo, porque requiere mucha fuerza de voluntad. 

Sin embargo, cuando uno adquiere un hábito desde niño es mucho más fácil mantenerlo como adulto. Por eso es importante inculcar el hábito del ahorro en los niños y enseñarles algunos conceptos financieros básicos lo antes posible. Así, les resultará mucho más fácil manejar su dinero adecuadamente cuando sean adultos.

Controlar los mensajes que los niños reciben a través de la televisión
Las compañías de anuncios y publicidad saben que los pequeños son un sector de la población al que es muy fácil llegar, y se aprovechan de esto, a menudo sin entrar a considerar cuestiones éticas. A través de la publicidad, se empuja a los niños a ser consumidores. Consumir no es malo, pero el consumo descontrolado sí lo es. Es conveniente intentar que los niños no vean demasiada televisión y demasiados comerciales, y enseñarles que uno no necesita comprar todo lo que se anuncia.

¿Lo quiero o lo necesito?
Evidentemente los niños van a buscar mil motivos para convencernos de que LO NECESITAN: porque mi amiga Inés lo tiene, porque voy a ser la única de la clase que no lo tenga, porque con qué voy a jugar si no…Pero como padres, debemos ayudarles a distinguir y a tener su propio criterio, buscando ejemplos fáciles que les ayuden a entender.

El conocido programa infantil Sesame Street ha incorporado algunos videos para ayudar a los niños a entender conceptos financieros básicos. Por ejemplo, Elmo entiende perfectamente que Cookie Monster quiere cookies todo el rato, pero realmente no las necesita. ¿No es este el dilema con el que todos nos enontramos a diario?

La alcancía es la forma tradicional de enseñar a los niños el valor del ahorro

Es un buen ejercicio ayudarles a fijarse una meta, como comprar algo que les hace mucha ilusión pero para lo que no tienen dinero ahora, y después ahorrar el dinero necesario poco a poco. Así pueden entender con su propia experiencia la gratificación de obtener algo después de haberse esforzado por conseguirlo.

También se puede enseñar a los niños a diferenciar entre ahorro a corto y a largo plazo, teniendo dos alcancías diferentes. Una de la que se puede sacar el dinero para gastos pequeños y otra para ahorrar para cosas más costosas, como una bicicleta.

Muchas instituciones financieras tienen cuentas de ahorro para niños
Generalmente son cuentas que los padres abren para sus hijos, en las que van depositando cantidades mensuales. Otros familiares y amigos pueden aportar dinero a estas cuentas cuando llegan ocasiones especiales, como fiestas de cumpleaños, Navidad y otras celebraciones. Los niños también pueden añadir el dinero que tienen en su alcancía.

Una de las grandes ventajas de poner sus ahorros en una institución financiera, es que el dinero recibe intereses. Si los niños no entienden el concepto de interés, se les puede explicar que al depositar su dinero en una cuenta de ahorro, recibirán un premio o ganancia, en forma de más dinero que se deposita en esa misma cuenta.