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Berlín, 19 jul (EFE).- La ministra alemana de Asuntos Exteriores, la verde Annalena Baerbock, instó hoy a la comunidad internacional a “no aparcar la lucha contra el cambio climático” por imperativo de otras crisis, como la energética, y mientras se suceden los episodios de calor extremo.

“No podemos postergar la lucha contra el cambio climático”, afirmó Baerbock, en una intervención ante el llamado “Diálogo de Peterseberg”, foro en que participan representantes de 40 países, preparatorio para la Conferencia del Clima COP27 que se celebrará en Egipto.

La situación geopolítica es “peligrosa”, admitió Baerbock, en alusión a la guerra de Ucrania y la crisis energética que ha precipitado.

Pero la lucha contra el cambio climático “no puede permitirse retrocesos”, afirmó la titular de Exteriores, al cierre de unas sesiones en que Alemania ha compartido la posición de anfitriona con Egipto.

Baerbock admitió que “no estamos en la senda de los 1,5 grados”, en alusión a los objetivos de reducción de las emisiones para frenar al calentamiento del planeta. Sin embargo, el Gobierno alemán se mantiene “firme” en el objetivo de alcanzar neutralidad climática para 2045″, añadió.

Las sesiones del “Diálogo de Peterberg” se iniciaron ayer con la intervención del canciller alemán, Olaf Scholz, quien reiteró que su país sigue comprometido con la descarbonización de la economía y aseguró que el empleo del carbón para reemplazar el gas que deje de suministrar Rusia debe ser “de carácter temporal”.

El canciller aludió así a la extensión del aprovechamiento de la energía procedentes de las plantas que generan electricidad con carbón en el contexto de la respuesta a la guerra en Ucrania.

El gobierno alemán aprobó la semana pasada la reactivación de las centrales eléctricas que funcionan con carbón y petróleo, con el fin de ahorrar y almacenar gas.

Un total de 27 centrales en la reserva podrán así regresar al mercado eléctrico de forma limitada y en caso necesario, hasta el 30 de abril de 2023.

Las ONG que asisten al “Diálogo de Petesberg” han expresado su decepción por esas decisiones y lo que consideran una falta de ambición en la lucha contra el cambio climático.

Alemania entró este martes en la órbita del calor extremo que afecta a buena parte de Europa.

Se espera que en el oeste de país se alcancen los 40 grados y se supere con ello la anterior máxima de este año, establecida el pasado 19 de junio con 39,2 grados.

El máximo absoluto en Alemania se registró en julio en 2019 en Duisburg, uno de los núcleos urbanos del oeste del país, cuando se alcanzaron los 41,2 grados.

La crisis climática ha costado a Alemania más de 80.000 millones de euros en daños causados por el clima extremo, según un estudio independiente realizado por encargo del Ministerio de Economía y Protección del Clima.

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