El ministro de Ganadería, Agricultura y Pesca de Uruguay, Fernando Mattos, en una fotografía de archivo. EFE/ Raúl Martínez

San José, 23 sep (EFE).- La próxima Cumbre del Clima COP27 será una oportunidad para que la región de las Américas destaque sus aportes a la seguridad alimentaria global y a la mitigación del cambio climático, pero además para que exponga sus grandes vulnerabilidades frente a los desastres naturales y la urgencia de apoyo.

Así lo expresaron ministros de Agricultura y otros altos funcionarios de 30 países de América y el Caribe que este viernes concluyeron una reunión de dos días organizada por el Instituto Interamericano de Cooperación para la Agricultura (IICA) en Costa Rica.

El ministro de Agricultura, Ganadería y Pesca de Uruguay, Fernando Mattos, dijo a Efe que los países industrializados son los grandes responsables de las emisiones que causan el cambio climático y exigió que cumplan con los compromisos ambientales y financieros ya adquiridos.

“No se puede hablar de cambio climático sin considerar a la agricultura y a la producción de alimentos. Debemos reclamar a los países desarrollados para que canalicen en forma urgente y práctica los recursos comprometidos a los países en desarrollo. Debemos evitar todas las trabas al comercio de alimentos debido a los desafíos climáticos y de seguridad alimentaria”, expresó Mattos

En la reunión, los ministros se comprometieron a seguir avanzando en las acciones de mitigación y adaptación, y prácticas sustentables en una de las regiones más ricas en biodiversidad y recursos naturales, y que además es garante de la seguridad alimentaria global.

Datos del IICA indican que América Latina y el Caribe es la mayor región exportadora neta de alimentos del mundo, con casi el 14 % del comercio internacional.

El representante de la Secretaría de Agricultura de Argentina, Ariel Martinez, valoró que para las Américas es medular “llegar a la COP con una estrategia compartida”, y advirtió que uno de los desafíos que tiene esta Cumbre es que además de trabajar sobre el clima, hay intereses para otros sectores, como las nuevas reglas al comercio internacional.

“Para Argentina esas nuevas reglas no pueden afectar la cantidad de alimentos que producimos, no pueden hacerlo más injusto, ni hacer mayor diferencia, ni generar concentración. No podemos dejar a nadie atrás porque la agricultura no es parte del problema, sino de la solución”, declaró Martínez.

En la cita participó también el científico y Premio Mundial de la Alimentación 2020, Rattan Lal, quien aseguró que las buenas prácticas agrícolas pueden ayudar a fijar objetivos globales de mantener el aumento de temperatura por debajo de los 1,2 grados con respecto a los niveles preindustriales.

Entre las acciones que se deben profundizar, Lal citó el uso de energías renovables en la agricultura, el secuestro de carbono en el suelo, la restauración de tierra degradada, el empoderamiento de los agricultores, el pago de los servicios ecosistémicos, y la combinación de los saberes ancestrales de los pueblos indígenas de las Américas con la ciencia y la tecnología.

En la reunión los ministros trabajaron en establecer una serie de mensajes claves que la región llevará como una sola voz a la COP27, que se realizará en noviembre próximo en Egipto.

En esta posición se subraya la vulnerabilidad del sector agrícola del hemisferio ante los efectos del cambio climático, con especial énfasis en Centroamérica y el Caribe, dos regiones que año tras año son golpeadas por desastres naturales como tormentas y huracanes.

Para la región, esta situación representa una preocupación, pero también una oportunidad de asumir de manera compartida la resiliencia del sistema agroalimentario, a través de más y mejores políticas e inversiones.

Los ministros también concordaron en que la agricultura es parte de la solución a los factores causantes de la crisis climática y enfatizaron en que en los últimos años el sector ha venido fortaleciendo sus acciones destinadas a una mayor sostenibilidad y la reducción de la huella de carbono mediante el uso de la tecnología y la ciencia.

Otro de los puntos abordados por los ministros es la necesidad de que se incrementen los fondos internacionales para la adaptación de la agricultura, pues el costo no puede recaer únicamente en los productores y los países en desarrollo.

En la COP27 el IICA colocará un pabellón sobre agricultura sustentable en el que habrá unos 60 eventos con los que se pretende que la región exponga sus avances y necesidades en materia agrícola.

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