Charlotte.- Hace meses que Jack Berryhill, conocido  en la comunidad local como “El Gringo” había decidido jubilarse de su tarea de ayudar a los hispanos a resolver problemas presentándose en las oficinas públicas, con su apariencia de “gringo”, para realizar los trámites o llamando a funcionarios oficiales, pero su teléfono no deja de sonar.

La gente lo sigue llamando pidiendo que intervenga.

Las comunicaciones más recientes le han llegado de hondureños con Estatus de Protección Temporal (TPS) que han tenido complicaciones para renovar sus permisos de manejar.

“He recibido algunas llamadas de personas que no pudieron renovar su licencia porque el TPS está vencido”, cuenta Jack.

Según “El Gringo” había sido difícil, pero después de hacer algunas llamadas a diferentes lugares y oficinas pudo lograr arreglar el problema.  

El asesor comunitario explicó la raíz del problema: “el TPS de Honduras iba a vencer el 5 de enero de 2015, pero la fecha fue extendida a julio 5 de 2016” por la oficina de inmigración”.   

Cuando la gente acudía a las oficinas de la División de Vehículos Motorizados (DMV)  era rechazada porque los funcionarios estatales no sabían de la ampliación decretada por parte de las autoridades federales.

La misma complicación enfrentan los tepesianos nicaragüenses, a los cuales el gobierno federal les decretó la misma extensión  de protección hasta el verano de 2016, indicó Berryhill.

La dificultad ha estado en que las tarjetas del TPS que portan los beneficiarios mantienen la fecha de expiración de 5 de enero 2015, y  los amparados están esperando que les envíen las nuevas, que ya tramitaron el año pasado,

“Esta no es la primera vez que he ayudado a renovar las  licencias a la gente que tienen el TPS.  Hace tres años, que el DMV empezó de verificar las tarjetas de TPS y tuve que ayudar a mucha gente”. “El Gringo” señaló que en esa ocasión  no tuvo que hacer tantas llamadas como ahora. “Esta es la tercera vez y tuve mucha más dificultad”,  dijo.

Contó que habló con los funcionarios del DMV y el Departamento de Transporte de Carolina del Norte, DOT, en Raleigh, y  en Washington con las autoridades del Servicio de Ciudadanía e Inmigración, UCIS, y el Departamento de Seguridad Nacional (DHS).

Berryhill comenzó con sus asesorías hace más de una década, respondiendo preguntas en la publicación La Verdad, después pasó a Qué Pasa-Charlotte y posteriormente a Mi Gente. Entre 2011 y 2014, Berryhill colaboró con su columna en Qué Pasa-Mi Gente.

“El Gringo” aprendió español en Puerto Rico, donde prestó servicio militar. Fue maestro de castellano en territorio continental de Estados Unidos. Y fundó la empresa de traducciones Berryhill Translators.

El asesor comunitario tenía sus oficinas en Hickory,  pero se radicó en año pasado en Charlotte, pensando en su retiro.

No obstante, las llamadas pidiendo su intervención continúan. Su teléfono es el (980) 833-5884.