Raleigh.- En respuesta a tres recientes homicidios relacionados con la violencia doméstica en el condado de Wake, una treintena de personas marchó en silencio la semana pasada por el centro de Raleigh para protestar e intentar crear conciencia en la comunidad sobre este creciente problema.  

Aunque dos de las tres víctimas que motivaron la manifestación fueron latinas, los hispanos brillaron por su ausencia en la marcha organizada por el Grupo de Trabajo de Violencia Doméstica de Wake, que reúne a todas las  agencias y organizaciones involucradas con el tema, entre las cuales sólo una, El Pueblo Inc, representó a los latinos.
Dicha organización es la única en el condado enfocada en atender a víctimas hispanas de la violencia doméstica y sexual, a través de su proyecto estatal PARE, pero no brinda asistencia directa, sino únicamente de referencia.
“Nosotros atendemos a las necesidades de las personas que nos llaman dirigiéndolos a los servicios disponibles”, dijo Monica Drasal, coordinadora de PARE.
Drasal informó que el proyecto alcanza alrededor de 2,000 personas anuales en todo el estado, pero que su futuro ahora es incierto porque los fondos estatales que lo financian fueron recortados.
Además, reconoció que en Wake no hay servicios suficientes para atender a hispanos. “Sé que hay una falencia en el condado de Wake para las personas que hablan español, InterAct ha intentado tener personal bilingue pero le cuesta mantenerlos”, comentó.
InterAct es una agencia privada sin fines de lucro que brinda seguridad, soporte y educación a víctimas de violencia doméstica y asalto sexual en Wake.
Christina Brewer, vocera de InterAct no estuvo disponible para responder preguntas de Qué Pasa sobre sus servicios en español.
Barry Bryant, ex presidente del Grupo de trabajo de Violencia Doméstica de Wake, reconoció que aún la atención de las víctimas hispanas es limitada.
“Aunque hemos mejorado dramáticamente, nosotros todavía tenemos mucho por mejorar en varias áreas, una de ellas es tener servicios adecuados para hispanos”, dijo Bryant a Qué Pasa.
Añadió que los proveedores de servicios de violencia doméestica dependen de la donación de fondos para financiar posiciones claves, y que muchos programas locales a través del estado no reciben fondos suficientes de sus gobiernos locales para afrontar la violencia doméstica .
“Cuando estos fondos son reducidos, las agencias se ven forzadas a dejar de dar algunos servicios y para la mayoría de programas tener a un defensor de víctimas hispanas es un servicio especializado pero no básico, porque les permite alcanzar a una creciente pero aún minoritaria población”, dijo.
Esos recortes, agregó, impiden que víctimas hispanas reciban un servicio de la calidad o nivel que daría un consejero hispano.
“Las víctimas hispanas en el condado de Wake y en Carolina del Norte son aún una población subatendida y nosotros podemos hacer más para afrontar este problema”, dijo Bryant.
 La limitada asistencia para las víctimas hispanas de violencia doméstica en Wake contrasta con la realidad de Durham, donde diversas organizaciones oficiales y privadas, especialmente el Centro de Respuesta a Crisis (DCRC), ofrecen atención adecuada a las hispanohablantes.
“Nuestra línea de crisis atiende 24 horas en español”, dijo Ángela Martínez manejadora de casos del DCRC. “Recibimos llamados de Wake y otros condados”.
El DCRC cuenta con un refugio para las víctimas y les brinda soporte emocional y legal.
Aunque la jurisdicción del DCRC es Durham, Martínez dijo que ha tenido que tomar algunos casos de Wake.
“Nosotros tratamos de referir a las personas pero muchas veces hemos tenido que tomar casos de Wake y trasladar todo a Durham”, dijo Martínez.
De acuerdo con la Coalición contra la Violencia Doméstica de Carolina del Norte, durante el 2011 hubo 73 homicidios relacionados con violencia doméstica en el estado, y este año suman ya 36.
 Según datos de InterAct, en 2011 hubo cuatro homicidios por  violencia doméstica en el condado de Wake, y este año han ocurrido tres en menos de seis meses.
De esas víctimas dos fueron hispanas, Nancy margarita Pedraza y Marisol Mendoza Rojas, quienes según la Oficina del Alguacil de Wake fueron baleadas por sus parejas. Ambas motivaron la marcha silenciosa en Raleigh la semana pasada, pero irónicamente, a la manifestación no asistieron ni sus familiares ni amigos.