Vecinos hispanos de Ridgewood Road Mobile Home Park durante una conferencia de prensa a las afueras de las oficinas del senador Price.

Chapel Hill.-  El aumento de la renta de un 40%, multas, inseguridad, huecos en las calles, insalubridad y buzones de correo dañados, son algunas de las series de dificultades que afronta un numeroso grupo de residentes de un barrio de casas móviles en Chapel Hill. Los nuevos dueños del lugar, afirman los afectados, se han negado a hablar con ellos. Armados de valor, los vecinos en su mayoría hispanos, han alzado sus voces.

Desde hace 13 años Alejandra Rivera ha visto como Ridgewood Road Mobile Home Park, en Chapel Hill, el lugar donde ha vivido con su madre y dos hijos se ha ido deteriorando sin que los encargados y dueños del terreno hagan lo suficiente para remediarlo.

En abril de este año la propiedad pasó a manos de una LLC propiedad del fondo de cobertura Alden Global Capital, con sede en Nueva York.

La esperanza era que las cosas mejoraran, sin embargo los vecinos indican que no ha sido así.

Las casi 60 familias se han visto obligadas a firmar un nuevo contrato casi sin entenderlo debido a que solo estaba en inglés. Era la única manera de permanecer en el lugar. El nuevo acuerdo contractual, que tenía fecha límite el 30 de junio, además indica un aumento de la renta.

“Pedimos que nos enviaran una copia en español para saber que íbamos a firmar pero no lo hicieron. No nos quedó de otra que firmar el contrato porque nos dijo el abogado que si no lo hacíamos lo que podía pasar era que el nuevo dueño nos dijera que desocupamos el lugar y ¿dónde íbamos a mover nuestras cosas?”, dijo Rivera a Qué Pasa.

Muchas de las trailas que ocupan Ridgewood Road Mobile Home Park son del años 70 y 80 es decir, que sus estructuras son frágiles y podrían destruirse al ser movidas de lugar. Con lo cual los dueños perderían no sólo su hogar, sino el dinero que invirtieron en la remodelación de sus interiores.

A eso se suma que la mayoría de los residentes del lugar, al igual que otras miles de personas, se han visto afectados económicamente por la pandemia y está luchando para recuperarse.

Obligados a vender a nuevos dueños

De acuerdo con la organizadora comunitaria Julia Sendor, quien forma parte de  Justicia Unida por el Condado Orange y el Congreso Latino NC, otra de las dificultades que los vecinos enfrentan es el no poder vender sus trailas debido a que los actuales dueños no aceptan nuevos contratos de arrendamiento.

“Los vecinos han sido notificados que si quieren vender su traila no pueden. O la mueven o se la venden a los dueños del terreno que son los podrá el precio”, señaló.

En ese sentido Rivera añadió que les han comunicado que los vecinos deberán pagar la inspección de la vivienda y los dueños son los que determinarán el precio de venta.

Bajo esta situación José Rojas, quien con su esfuerzo se compró una casa, no podrá traspasar su traila a sus padres como lo había acordado con la anterior administración.

“(La anterior administración) nos dijo que mis padres podían pasar a vivir en la propiedad. Me di la tarea de invertir para su mayor comodidad. Se reemplazó el techo, ventanas y piso en su totalidad. Con el permiso de la antigua manager construimos un porche con una inversión considerable. Ahora que mis padres están listos para moverse, nos dijeron que los nuevos dueños tienen una nueva póliza”, contó Rojas en conferencia de prensa. “No podemos vender la traila a mis padres. Tenemos dos opciones o moverla que es imposible o venderla exclusivamente a los dueños”.

Rojas, sigue pagando la renta del terreno que aumentó en $100 dólares más.

Otros problemas

Los vecinos además, se ven el peligro de ser multados por acumulación de basura en los tachos comunitarios, los cuales solo son cuatro para 60 lotes. En pleno verano esto podría convertirse en un problema de salubridad.

“También hay varios problemas con las condiciones en el parqueadero con las pozas sépticas, árboles con ramas secas. Durante los últimos dos años se han caído varios árboles y ramas encima de las casas y hay vecinos que todavía están pagando la reparación de los daños.  Los basureros no son suficientes y se desbordan de basura. Hay baches grandes en las carreteras. Los buzones de correo no funcionan bien. Se abren y la correspondencia se moja o muchos han tenido problemas como robo de sus correos”, enumeró Sendor.

Sendor participó en una llamada telefónica con el fin de llegar a un acuerdo con los nuevos dueños, pero estos se negaron a sostener una conversación.

Hasta el momento han respondido a la consulta de Qué Pasa sobre la situación del parqueadero.

Intervención de senador Price

El pasado 29 de junio, los vecinos sostuvieron una charla por zoom con el senador federal por Carolina del Norte, David Price.

“Él dijo que toma muy en serio las preocupaciones de los residentes. Que no es aceptable lo que está pasando y él va contactar a los dueños para expresar sus preocupaciones”, contó Sendor.

En esa conversación se comprometió a visitar el barrio de casas móviles para corroborar las condiciones expresadas por sus residentes

“También va investigar si hay legislación federal que podría proponer para fortalecer las protecciones para los inquilinos”, dijo la organizadora comunitaria.

Más acciones

El jueves 1 de julio, los vecinos se reunieron con varios directores de departamentos del condado. Los residentes propusieron una inspección pública de las condiciones de seguridad y salubridad del parqueadero.

“El condado acordó hacerlo y ahora estamos coordinando una fecha”, dijo Sendor quien como parte de Justicia Unida sirve en los condados Orange, Alamance y Chatham. “Los vecinos están persiguiendo cada opción para lograr cambios”.

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1 comentario

  1. Y si tengo un caso parecido en mi parqueadero yo vivo en apex nc. Cómo o con quien me puedo comunicar para q me ayuden muchas gracias

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