Durham.- Un tercer caso que involucra alumnos de la escuela primaria W.G. Pearson con actividades relativas a la sexualidad fue denunciada la semana pasada por una madre de familia hispana que asegura que su hijo de 8 años tuvo acceso a pornografía cuando viajaba en el autobús escolar.

La madre, cuya identidad y la de su hijo no revelamos en resguardo de su privacidad, reportó el hecho a la policía de Durham el lunes 29 de septiembre tras relacionar la conducta de su niño con las denuncias de abuso sexual contra dos niños de 5 años al interior del autobús escolar en el que viaja su hijo.

La mujer contó a Qué Pasa que dos semanas antes el niño había cambiado su comportamiento y empezó a hacer dibujos de escenas sexuales.

“Yo al principio pensé que quizás era algo que había visto con otros niños del barrio. No sabía de dónde venía eso, pero cuando me enteré de lo que había pasado en el autobús pedí una cita con la pediatra para que revisaran a mi niño y ella me recomendó que lo reportara a la policía”, contó la mujer.

“Cuando me enteré de las noticias llegué a la conclusión de que esto venía de la escuela porque los dibujos coincidían con lo que había pasado en el autobús”, añadió.

La madre dijo que su hijo le confesó después que otros niños le habían mostrado videos pornográficos en el autobús mediante teléfonos celulares.

El sistema de Escuelas Públicas de Durham (DPS) no ha dicho cuántos reportes ha recibido relacionados con el incidente del autobús de la escuela W.G. Pearson.

El Departamento de Policía de Durham sólo admitió a otros medios de comunicación que está investigando más incidentes.

El miércoles 1 de octubre, durante una reunión con un grupo de madres hispanas de estudiantes que van en el mismo autobús donde supuestamente ocurrió la agresión sexual contra los dos menores, el jefe asistente de la policía de Durham, Anthony Marsh, recibió el número de reporte del tercer caso y el nombre del investigador que lo recibió. En dicha reunión, en la que estuvo presente Qué Pasa, la madre repitió la versión a Marsh quien tomó nota del caso.

Marsh también prometió a las madres que la policía iba a tomar toda la información en cuenta y que iban a investigar hasta aclarar lo sucedido en el autobús.

Las once madres que acudieron a la sede policial pidieron hablar con el jefe de policía José López, pero les informaron que él no se encontraba en el edificio.

Ellas fueron a pedir a la policía que intervenga para que los niños mayores que supuestamente cometieron la agresión sexual contra los dos menores de 5 años sean separados de la escuela o al menos del autobús, hasta que concluyan las investigaciones.

Marsh informó a las madres que esa decisión no le competía a la policía.

“No tenemos el poder para hacer eso, la policía no decide quien sube y quien no a un autobús, eso le corresponde a la escuela o al superintendente de las Escuelas Públicas de Durham”, les dijo Marsh a las madres.

Las mujeres ya habían hecho el pedido anteriormente a la directora de la escuela W.G. Pearson elementary, LaManda Pryor, pero ella les dijo que tampoco podía hacer nada hasta que terminara la investigación.

El superintendente del DPS, Bert L’Homme dijo durante una conferencia de prensa el jueves 2 de octubre que no se podía tomar ninguna acción disciplinaria hasta determinar qué sucedió y los responsables sean identificados, y explicó que los presuntos agresores también son niños y no podían ser tratados como adultos.

Estamos entrevistando a cada estudiante del autobús y al conductor, nos hemos reunido individualmente con los padres y estamos tratando de determinar cuidadosamente qué estudiantes están involucrados y qué es lo que sucedió”, dijo L’Homme.

“Es importante entender que estas son acusaciones muy serias contra niños muy pequeños y que entrevistarlos a ellos y tener una adecuada descripción e identificacion ha sido un reto”, añadió.
Al término de la conferencia, un grupo de madres de estudiantes de la escuela W.G. Pearson pidió a L’Homme una reunión con él, la cual tuvo lugar al día siguiente.

No es la primera vez que ocurre
El caso del presunto abuso sexual en el autobús escolar no sería el primero en la escuela primaria W.G. Pearson ni en el sistema escolar de Durham.

El canal de televisión ABC11 reportó que en el año 2009 una madre denunció que su niña de kindergarden fue forzada a bajarse los pantalones en un autobús.

La madre le dijo a ABC11 que ella se vio forzada a cambiar a su niña de la escuela porque los oficiales escolares y los agentes del orden no tomaron ninguna acción. En junio de 2012, Qué Pasa reportó otro caso de agresión sexual contra una niña hispana dentro de un autobús de la escuela secundaria Pearson. Tampoco hubo respuestas.

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